Solidaridad
«Lo pasamos mal sin ver a la familia»
Aspace se suma a #PorUnFuturoMejor en el Día Mundial de la Parálisis Cerebral

Cuando comienza un segundo confinamiento en León y San Andrés, para las personas con parálisis cerebral que viven en centros residenciales no ha acabado aún el primero. «Por protección y por seguridad todavía no podemos salir, tan solo una hora al día», comenta Joseba, a quien su afición y conocimientos de informática, tiene cinco diplomas, le distraen de las limitaciones de la pandemia.
Es uno de las personas que viven en los dos centros residenciales de Aspace en León. Hoy se suman con sus mensajes a la campaña #PorUnFuturoMejor para dar visibilidad al colectivo y defender sus derechos «mermados durante la pandemia», subraya el movimiento asociativo.
Jorge recuerda, desde su silla de ruedas, que «lo hemos pasado muy mal sin ver a la familia» y Lucía, que se quedó sin actividades en el centro de día, como el resto, recuerda que lo que más dolor le ha producido «fue toda la gente que fallecía en las residencias sin que se pudieran despedir de sus familias».
No salir de la residencia, «fue una locura». Alfonso señala que «todo el día estaba pensando en mi madre y mi padre, preocupado por ellos». Andrés, que estuvo con su hermano en Huerga de Garaballes, lo que peor llevaba era «no ver a los amigos».
Alberto reconoce que tener más movilidad ha sido una ventaja, aunque «el confinamiento es el confinamiento. Nos partió la vida. Soy del CRE y llevo desde marzo sin poder ir. Está cerrado a cal y canto. Ahora iba a fisioterapia una hora a la semana, pero con esto que ha llegado ya no podrá ser», comenta.
Manolo lo pasó mal, pero «preferí centrarme en lo positivo. He vivido grandes momentos con dos trabajadoras que son amigas y aportaron luz», señala. El personal de la residencia San Froilán, ubicada en San Cayetano y la de San Lorenzo se adaptó a dos turnos de trabajo de 12 horas, «para reducir el máximo contacto con el exterior», comenta Eloy Esteban-Infantes, coordinador de Ocio y Tiempo Libre.
Desde que decayó el estado de alarma, el 21 de junio, han recuperado los centros de día y algunas salidas. El Monte San Isidro, el embalse de Los Barrios de Luna, visionado de estrellas en el coto escolar... Pero ya nada es como antes, dice Chechu que lleva las redes sociales del centro de San Feliz, La banda de Heteróclito, «los diferentes», aclara.