Ana y Alejandro despidieron su soltería
Los novios dijeron adiós a su soltería entre amigos y «a su manera». La canción que universalizara Frank Sinatra puso el colofón a la fiesta que se prolongó hasta la madrugada en la discoteca Gabana de Madrid. Ana y Alejandro, «radiantes» a decir de amigos presentes, se arremangaron, subieron al escenario y emularon a «la Voz» acompañados de los integrantes del grupo sevillano «Siempre Así» que amenizó la velada. Los novios se arrancaron también por sevillanas y se encargaron, en fin, de saludar a diestro y siniestro al medio millar de amigos y conocidos que reunieron en su despedida de solteros. Fiel reflejo de la diferencia de edad que separa a los contrayentes, 11 años, la fiesta registró una cierta brecha generacional. Por parte de la novia, muchas primas veinteañeras; más talluditos, bien entrados en los treinta y los cuarenta, los amigos del novio, salidos casi todos de las filas de Nuevas Generaciones y de los ámbitos empresariales donde se mueve con igual soltura que en la política. Entre los presentes se pudo ver al ministro de Justicia, José María Michavila, entre otros representantes de la Moncloa, como Carlos Aragonés. Ana Botella, también presente en esta atípica despedida de la soltería, acompañó durante buena parte de la noche a su amiga, Gela Alarcó, esposa del vicepresidente económico, Rodrigo Rato. Por otra parte, el primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, y el presidente de El Salvador, Francisco Flores, se encuentran en Madrid para asistir hoy a la boda de la hija del presidente del Gobierno, Ana Aznar, y Alejandro Agag, según informaron a Efe fuentes del aeropuerto de Barajas. El primer ministro portugués fue el más madrugador en llegar a la capital española, ya que el vuelo procedente de Johannesburgo (Sudáfrica), Tierra, aterrizó a las 6.50 de ayer.