Jennifer García Carrizo, leonesa en una simulación a Marte: "Pese a las limitaciones me sentí libre"
La misión Hypatia II concluye. Ahora es momento de analizar los resultados de catorce días en el desierto de Utah en el que han participado ocho mujeres

Jennifer García Carrizo.
La leonesa Jennifer García Carrizo, graduada en Publicidad y Relaciones Públicas y doctora en Comunicación e investigadora de la URJC, ha vivido catorce soles (días) en Marte en un viaje simulado de Hypatia II, con el proyecto Hypatia's Circular Odyssey, para estudiar en el desierto de Utah (EE UU) los efectos de una futura misión en el cuerpo de las mujeres. En tierra y como apoyo se quedó otra leonesa, Laura Llamazares. Jennifer ha compartido con los leoneses sus experiencias diarias en una colaboración en exclusiva con el Diario de León. «Una durante su viajeo los detalles diarios de la expedición gracias a la colaboración diaria con Diario de León, donde Jennifer contaba cada día la vida simulada en Marte, "una experiencia única que debería vivir todo el mundo», dice ya de vuelta a la Tierra. La expedición estaba compuesta por la comandante de la tripulación, Ariadna Farrés Basiana, Anna Bach, Helena Arias, Estel Blay Carreras, Marina Martínez, Jennifer García Carrizo, Mònica Roca Aparici, Laura González Llamazares (también de León que se quedó en tierra como apoyo) y Lucía Matamoros.
-¿Tiene el síndrome de Estocolmo?
-No lo he pasado mal.
-¿En un entorno con tantas limitaciones echaría de menos algunas cosas?
-Todo lo contrario. Me he sentido muy libre. No tener internet ni móviles me daba libertad absoluta y podía centrarme en lo que estaba haciendo. Sólo teníamos una ventana abierta de tres horas al día.
-¿Ha sido como una terapia?
-No exactamente, pero sí un tiempo para centrarme y no tener otros entretenimientos como ir al supermercado. Allí tienes la comida deshidratada y sólo hay que abrir el armario. Es todo mucho más sencillo a pesar de todas las dificultades.
-Parte del proyecto era comprobar cómo afectan a las mujeres las condiciones de vida en Marte. ¿Tienen conclusiones?
—Todavía no. El desierto de Utah está a una altitud de unos 1.300 metros y yo tenía muchas pulsaciones, unas 120 por minuto, una locura. Fue salir de allí y me bajaron, rápido así que probablemente era por la altitud. Yo con mi proyecto he ido cogiendo resultados que hay que analizar y todavía no hemos llegado a esa fase.
-¿Cómo era la organización diaria?
-Por la mañana hacíamo 45 minutos de deporte, desayunábamos y después cada una preparábamos nuestros proyectos entre dos y cuatro horas. También hacíamos salidas extravehiculares de recogida de rocas, trabajar con un reflector, uno de los proyectos de otra compañera, o con diferentes trabajos, como una imagen satelital. A las 13.00 horas comíamos y por la tarde volvíamos a los proyectos. A las seis de la tarde comenzábamos los reportes del día. que tenía un punto de vista más técnico, que es el que se manda a la base para publicar en la web del proyecto, y luego mandaba mis colaboraciones al Diario de León. Allí el tiempo pasa rápido. Hasta abrir una puerta te lleva tiempo porque pesan mucho. La ventana que teníamos de internet abría de 19.00 a 20.00 horas. Después cenábamos y, siguiendo la costumbre mediterránea, hacíamos sobremesa antes de ir a dormir.
-¿En qué consistía concretamente el proyecto que llevaba a cabo?
-Registraba la sostenibilidad de la misión. Como el ahorro del agua. Hemos consumido diez litros de agua por persona y día de media, cuando una persona consume de media en León 140 litros. Esa reducción era posible por cómo lavábamos los platos, cómo nos duchábamos, cómo hidratábamos la comida, cómo regábamos las plantas o compostábamos.
-¿De todos los hábitos que ha cambiado qué considera más importante?
-Pensaba que iba a echar muchas cosas de menos, sobre todo en la gestión del ahorro del agua; me agobiaba cómo lavar los platos o ducharme cada tres días y tenía que ser una ducha rápida, pero luego fue realmente fácil porque fueron actos tan simples como cerrar el grifo mientras te lavas los dientes o abrir muy poco caudal cuando te lavas las manos. Me sorprendió lo poco que nos costó. No nos pusimos un ritmo, salió de la concienciación de que teníamos que ahorrar agua porque nos podíamos quedar sin ella los últimos días. Fue sencillo.
-¿Cuál fue el hábito que tuvo que cambiar y te costó más trabajo?
-El poder abrir la puerta y salir al aire libre como si nada. Cada vez que quería salir me tenía que poner el traje que pesa 15 kilos y hacer un protocolo de descompresión de cinco minutos. Cuando rompimos simulación y pude salir por la puerta como lo hacemos en casa fue muy placentero.
-¿Qué han hecho con los residuos?
-Todo empieza por generar el mínimo número de residuos. Los orgánicos los compostábamos y otros los reutilizábamos.
-Una de las pruebas era ver cómo afectaban esas condiciones de vida a la menstruación ¿cómo lo han gestionado?
-Hicimos una colaboración con Astrocup que investiga cómo gestionar la regla en el espacio. Llevamos una copa menstrual y respondimos a unos cuestionarios, pero no tenemos los resultados. Otra parte fue reutilizar la regla para germinar unas semillas y hacer un experimento de control para ver cómo funcionaba.
-¿La Jennifer que fue es la misma que ha vuelto?
-Vuelvo con un montón de herramientas para concentrarme y aislarme de estímulos exteriores.
-¿Ninguna de las integrantes de la misión se ha puesto enferma?
-No. Antes de entrar pasamos unos test como covid y triple A. Hemos tenido suerte.
-¿Había alguna médica en el grupo?
-No, hay que llevar un botiquín muy completo. Es obligatorio que si no va un médico o una enfermera haya una persona que tenga preparación en primeros auxilios.
Sociedad
Jennifer García Carrizo se despide desde Marte de los lectores de Diario de León
Jennifer García Carrizo
-En caso de emergencia siempre se podrá salir de la simulación ¿no?
-Romper la simulación no es deseable, pero si alguien se pone muy enfermo se va al médico, pero hay que tener en cuenta que el hospital más cercano está a hora y media. Es mejor que no ocurra una urgencia real.
-¿Qué parte del trabajo queda ahora?
-Queda seleccionar el material, darles un orden, y terminar de editarlo para compartirlo. Hypatia Mars continúa y hay que conseguir fondos para para poder hacer una tercera edición.
-¿Cuál es tu vinculación con León?
-Es casa, un sitio donde volver
-¿Cómo definirían la experiencia vivida?
-Es una experiencia que te cambia la vida, deberían hacerla todas las personas al menos una vez en su vida. Pensé que tendría tiempo para aburrirme, pero no.