UNA VOCACIÓN TARDÍA
De Canadá y Cuba a León para ser cura
Fernando Figueredo realiza el rito de admisión en el Día del Seminario

Pablo y Fernando en el seminario conciliar de León, la víspera de su rito de admisión.
Su vocación fue muy temprana, la descubrió cuando tenía ocho años en La Habana. Pero los avatares de la vida torcieron su camino. Hace tres años ingresó en el seminario conciliar San Froilán de León y esta tarde celebra su rito de admisión en las sagradas órdenes junto a otros dos seminaristas.
Fernando Figueredo tiene 43 años y hace tres que llegó a la capital leonesa desde Canadá. «Cuando iba a entrar en el seminario en La Habana, a los 20 años, decidí emigrar a Canadá y luego el aprendizaje del idioma y mi formación como enfermero y trabajador social lo fueron posponiendo», relata.
Cuando, a través de internet, se enteró de que en el seminario leonés admitían vocaciones tardías, no se lo pensó más. «Me animé a escribir, me respondieron, vine una semana a León y me admitieron», explica.
Está en su tercer año, primero de Teología, y una vez que supere el rito de admisión pasará por el acolitado y el lectorado, los pasos previos a la ordenación como sacerdote, que se hace al terminar la carrera, en el sexto año.
Los sábados acude al comedor de la Asociación Leonesa de Caridad, donde atiende los desayunos y toma contacto con los transeúntes y gente de la calle que vive en extrema vulnerabilidad.
Fernando ha sido adoptado por las parroquias de Villanueva de Carrizo, Alcoba, Velilla y Cimanes del Tejar porque al no ser de León carece de una parroquia de origen, que es otro pilar en el camino para convertirse en cura. A estos pueblos se desplaza una vez al mes para colaborar en la labor pastoral.
Otra de sus ocupaciones es la catequesis en la parroquia de San Froilán.
Fernando es uno de los 17 seminaristas que durante el curso 2024/2025 integran las comunidades de los dos seminarios diocesanos, el Seminario Mayor San Froilán y el Seminario Redemptoris Mater Virgen del Camino.
El rito de admisión lo protagoniza junto a otros dos compañeros del Seminario Redemptoris Mater. «Es un día importante para mí, es el primer paso que doy acompañado de mi equipo formativo y de los feligreses de las parroquias».
Fernando asegura que no le ha costado adaptarse a León. «Tengo una mentalidad cosmopolita y, a nivel cultural, me siento como en casa». Comparte la formación con otros cuatro seminaristas bajo la tutela de Roberto Da Silva, el director de este seminario.
El paso que ha dado y el que dará esta tarde en el ritual supone para este hombre «un compromiso con la iglesia diocesana de León», asegura. En un momento en que las vocaciones escasean y la iglesia afronta debates como la admisión de mujeres, en León llegan vientos vocacionales desde el otro lado del Atlántico.
No es el primero. Ya hay diáconos de centroamérica y uno de los últimos sacerdotes ordenados en la diócesis es de origen africano. A Jaques, a quien sus feligreses llaman don Santi, es de Costa de Marfil y recientemente ha asumido la parroquia de Fresno de la Vega, junto otras de la comarca.
El Día del Seminario, que se celebra cada 19 marzo coincidiendo con la festividad de San José, lleva este año el lema «Sembradores de esperanza» y se enmarca en el Año Jubilar 2025 «Peregrinos de esperanza».
Con esta nueva edición del Día del Seminario se pretende sensibilizar a todas las comunidades cristianas sobre la importancia de las vocaciones al ministerio sacerdotal, en línea con las prioridades propuestas en el reciente congreso nacional de vocaciones «¿Para quién soy?» y esa llamada a la importancia de todas las vocaciones y a vivir la vida como vocación según recuerda le obispo Luis Ángel en su carta pastoral para esta jornada.
Un foro de encuentro y participación eclesial que convertía el pasado mes de febrero a la capital de España en la capital vocacional dela Iglesia española y donde se han reflejado y actualizado los objetivos del «Año Pastoral Diocesano Vocacional» que a lo largo del curso 2017-2018 vivía la Iglesia de León, por iniciativa del entonces el obispo Julián López.
Además en los dos seminarios diocesanos de León se continúa el trabajo para poner en marcha el nuevo «Plan de Formación para los Seminarios Españoles-Ratio Fundamentalis» aprobado por los obispos españoles.
En noviembre de 2023 este plan era compartido por el episcopado español con el Papa Francisco en un encuentro celebrado en Roma para abordar el documento «Criterios para la actualización de la formación sacerdotal inicial en los Seminarios Mayores de las Iglesias particulares que conforman la Conferencia Episcopal Española», que además centró parte de los trabajos de la asamblea plenaria de la CEE de 2024.