Vía libre a los canes de apoyo
Los perros guía y de asistencia podrán acceder a cualquier espacio abierto al público en todo el país

Perros guía de la ONCE por León.
El Gobierno garantiza a todos los españoles con discapacidad que podrán acceder con sus perros guía o de asistencia a cualquier espacio de uso público en cualquier punto del país sin sufrir obstrucción o discriminación alguna, exista o no en el territorio legislación autonómica que lo permita. Así lo establece el real decreto elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales y que este martes aprobó el Consejo de Ministros.
La norma busca ofrecer una vida más independiente a las personas con discapacidad visual, la gran mayoría de los usuarios de estos canes, pero también ampliar la movilidad sin restricciones ni discriminación de personas con discapacidad auditiva o con sordoceguera, que requieren de perros adiestrados para avisar de la emisión de sonidos y su procedencia; de ciudadanos con discapacidad física, que necesitan este apoyo y auxilio en actividades de la vida diaria; de personas con trastornos del espectro autista, que deben ser asistidas por estos canes para aumentar su autonomía personal; o de españoles con patologías que acarrean crisis recurrentes con desconexión sensorial y que necesitan estar acompañadas por un perro adiestrado para dar la alerta médica. El decreto autoriza a las víctimas de violencia de género o sexual entrar con ellos a albergues, centros asistenciales o establecimientos similares.
Públicos o privados
El decreto garantiza que puedan acceder con sus perros de asistencia a lugares públicos o de uso público, incluidos los de titularidad privada, en cualquier lugar de España. Podrán acceder a centros educativos, culturales, deportivos o sanitarios, excepto a quirófanos y otras áreas en las que deban garantizarse unas condiciones higiénicas especiales. Pero también tendrán libertad para entrar en comercios, supermercados o mercados, alojamientos turísticos, establecimientos de hostelería y restauración, museos y teatros. De igual forma, se garantiza el acceso de los perros a playas, áreas recreativas y recintos de piscinas y parques acuáticos, eso sí, en estos últimos sin poder entrar en el agua. El usuario podrá acceder a su trabajo junto a su perro de asistencia, y mantenerlo a su lado, y tiene derecho a viajar con él en los medios de transporte colectivo, sin que por ello se le exija un billete o pago adicional. La normativa incluye limitaciones y excepciones vinculadas a la salud pública o a la seguridad de la persona y del animal.