Los perros también sufren el tabaco
Un nuevo estudio publicado recientemente señala que el humo del tabaco no solo daña los pulmones de los perros, también afecta a su estado de ánimo

Las mascotas muestran niveles mayores de ansiedad en ambientes de humo.
El consumo de tabaco es una de las principales causas de enfermedad prevenible en humanos, asociado a patologías respiratorias, cardiovasculares y distintos tipos de cáncer. Sin embargo, lo que muchas personas desconocen es que ese mismo humo que afecta a los fumadores y a quienes los rodean, también tiene consecuencias graves para los animales de compañía, especialmente los perros.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el humo ajeno es el humo que llena restaurantes, oficinas, hogares u otros espacios cerrados cuando las personas fuman productos de tabaco. No existe un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno. Este tipo de exposición causa enfermedades cardiovasculares y respiratorias graves, incluidas cardiopatías isquémicas y cáncer de pulmón, y provoca alrededor de 1,6 millones de muertes prematuras cada año.
Un reciente estudio publicado en el Journal of Veterinary Behavior1 ha revelado que los perros que viven en ambientes donde hay humo de tabaco muestran niveles significativamente mayores de ansiedad, miedo, agresividad y dificultad para el aprendizaje.
La investigación, realizada con más de 300 perros, indica que la agresividad hacia personas y otros animales se multiplica. Por otro lado, se registra un aumento de ansiedad y reacciones de miedo, disminuye la capacidad de adiestramiento y se reduce la actividad que está relacionada con el interés en el juego, la compañía, la atención, la concentración y la excitación.
Los expertos también alertan sobre una práctica frecuente y peligrosa: fumar dentro del coche con el perro presente. Al tratarse de un espacio reducido y poco ventilado, las sustancias tóxicas del humo se concentran con facilidad y afectan directamente al animal.
La exposición constante al humo puede provocar desde alergias cutáneas hasta problemas de comportamiento, ansiedad y agresividad.
Desde Aflofarm, una compañía farmacéutica referente en el tratamiento de la dependencia al tabaco, recomiendan acudir a un profesional sanitario a solicitar ayuda para dejar de fumar y ofrecen algunas recomendaciones para proteger a las mascotas del humo del tabaco: No fumar en espacios cerrados, como el coche o la casa, si está la mascota; ventilar cualquier estancia donde se haya fumado; evitar fumar durante los paseos; y consultar con el veterinario si se detectan cambios de humor o de comportamiento en el animal.