MENSAJES DE TRANQUILIDAD
Musulmanes de León tras la ordenanza de Jumilla: «No se llega lejos fomentando el odio"
El Obispado de León recuerda que Luis Ángel de las Heras «siempre ha promovido el acercamiento y el diálogo interreligioso y ecuménico con respeto»

Rezo de los viernes ayer en la mezquita de León.
«La decisión que han tomado el PP y VOX en Jumilla es inaceptable, va a generar odio e intolerancia. Los musulmanes también son ciudadanos que contribuyen, pagan impuestos y tienen derecho a celebrar las fiestas musulmanas en los espacios públicos como cualquier colectivo». El presidente de la comunidad islámica de La Paz de León, Samad Ouyhia Kharraz, opina que la moción aprobada en la localidad murciana de Jumilla por el PP y VOX para prohibir las celebraciones religiosas como las musulmanas en el polideportivo de la localidad «son una discriminación total y absoluta» y cree que «los políticos que han tomado esta decisión han iniciado la campaña electoral anticipada en Jumilla y tienen que saber que no van a llegar muy lejos fomentando el odio».
En la provincia de León profesan la religión musulmana alrededor de 8.000 personas «que viven con normalidad» su fe. «León siempre ha sido una ciudad acogedora y multicultural», asegura.
En León conviven personas que procesan seis religiones diferentes. La Delegación de Comunión Fraterna de la Diócesis de León organiza desde 2022 las Jornadas de Diálogo Interreligioso para construir la fraternidad universal. En el encuentro anual, que se celebra en el claustro del Convento de San Francisco, se reúnen con el obispo de León las comunidades de judíos, musulmanes, bahais, ortodoxos, evangélicos y católicos para participar en una oración comunitaria por la paz y la fraternidad universales. Fuentes del Obispado de León consultadas este viernes por este periódico, recuerdan que el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, «siempre ha promovido el acercamiento y el diálogo interreligioso y ecuménico con sumo respeto a otras confesiones cristianas y a otras religiones». Desde el Obispado recuerdan que Luis Ángel de las Heras se ha sumado al comunicado de la Conferencia Episcopal Española uniéndose a la postura de la Comisión Islámica de España con respecto a la polémica en Jumilla. En el comunicado, los obispos respaldan que las manifestaciones religiosas públicas «entendidas como libertad de culto, están amparadas por el derecho a la libertad religiosa, un derecho humano fundamental protegido por la Constitución Española en su artículo 16.1» y recuerdan también que la Declaración de los Derechos Humanos afirma en su artículo 18 que «toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia».
Dos veces al año
«Son celebraciones religiosas que solo se hacen en los polideportivos dos veces al año, espacios que no generan incomodidad», asegura la profesora de Islam, Loubna Yacini, de 25 años, que durante este curso escolar impartió clases en el instituto García Bellido de Armunia. «El acuerdo al que se ha llegado en Jumilla es un ataque directo a los musulmanes. Nosotros realizamos nuestros rezos en las mezquitas, que son privadas, pero solo hay dos celebraciones al año que se hacen en zonas públicas y nunca hay problemas. Las familias musulmanas tienen que saber defender sus derechos y no cultivar el pánico, para que siga habiendo mucho respeto. Los mensajes negativos que se transmiten llegan a los niños». En su experiencia, León «es una de las ciudades en las que la gente sabe convivir sin problemas, no hay mucho racismo». Ese ejemplo de convivencia se manifiesta en el alumnado del instituto García Bellido, en el que durante este curso académico se han impartido clases de religión católica, islámica y evangelista.
María Tbabaa, repostera marroquí que vive en León desde hace 28 años, califica de «absurdo» que se veten los actos religiosos como el rezo de fin de Ramadán musulmán en espacios municipales. «Yo rezo en mi casa, tampoco voy a las mezquitas. Pero en los rezos colectivos en los espacios públicos nunca hay conflictos ni peleas, lo de Jumilla es una decisión que se toma por puro racismo después de lo ocurrido con la agresión en Torre Pachecho. Por lo que hacen unos que son malos nos culpan a todos. No todos somos iguales. En todas partes hay gente buena y gente mala. Quien haga algo mal que lo pague, pero que no nos culpen a todos».
El Ayuntamiento de Jumilla, gobernado por el PP, aprobó una normativa para prohibir en los polideportivos los actos religiosos, culturales o sociales extra deportivos ajenos al consistorio, entre ellos el rezo del Ramadán.