Edificios emblemáticos de León: Cooperativa San Carlos Borromeo
Los Cañas, y especialmente el joven Cañas Represa, recién titulado, huían de formalismos academicistas y otras tentaciones pintorescas, tratando de recuperar las experiencias plásticas del Movimiento Moderno

Calles Batalla de Clavijo, Emperador Carlos, Santiago, San Leandro y Víctor de los Ríos (El Ejido).
En julio de 1961, Ramón Cañas del Rio y su hijo, Ramón Cañas Represa firmaron un proyecto de 70 viviendas unifamiliares adosadas acogidas a la Ley de Viviendas Subvencionadas para la Cooperativa «San Carlos Borromeo», a las que, en diciembre del mismo año añadieron 30 viviendas más y en junio de 1963 otras 29, que construyeron en solares de la Cooperativa, parcelados y urbanizados en el llamado «Prado Canro» (hoy El Ejido) de la ciudad de León, y cuyas obras llevaron a cabo con Mariano González Flórez como aparejador.
Proyectaron tres bloques paralelos, cada uno con dos filas de casas adosadas unidas por sus patios traseros, además de otras tres hileras perimetrales, todas con las fachadas alineadas en cinco calles. Concibieron las casas con planta baja destinada a local, trastero o carbonera y el portal con su escalera para subir a una vivienda en dos niveles. En el primero, vestíbulo, aseo, cocina hacia el patio y comedor-salón con su terraza a la calle y en el segundo, baño, tres dormitorios y otra terraza. Dispusieron las fachadas exteriores en dos órdenes. El bajo, con sencilla portada lateral y el local levemente retraído.
Las plantas superiores en clave moderna con un paramento oblicuo y otro frontal al fondo, ambos en relieve de vistosos rayados entre grandes vanos abiertos a novedosas terrazas, levemente voladas y protegidas por antepechos ciegos y refinadas barandillas de tubos paralelos y la inevitable banda de chapa pegasín, que contribuyen a conformar un equilibrado sistema de líneas y planos proclamando su voluntad neoplástica… Obviando los aspectos urbanísticos de El Ejido, siempre discutibles, los Cañas, y especialmente el joven Cañas Represa, recién titulado, huían de formalismos academicistas y otras tentaciones pintorescas, tratando de recuperar las experiencias plásticas del Movimiento Moderno, en plena revisión racionalista de la arquitectura española de posguerra, para restablecer, también en León, una nueva Modernidad…