Fallece Amable Liñán, científico leonés reconocido mundialmente que salió de la pobre Cabrera
Profesor de Ingeniería Aeronáutica, es oriundo de Noceda de Cabrera y se crio en una familia numerosa de un tratante de ganados, falleció este sábado a la edad de 90 años

Amable Liñán (Noceda, 1934) dejó su legado en la Caja de las Letras del Cervantes en abril de 2025.
Amable Liñán, un leonés que salió del recóndito pueblo de Noceda de Cabrera, en Cabrera Baja, y que ha llegado a ser uno de los científicos más reconocidos como referente de la investigación aeronáutica, falleció este sábado 8 de noviembre en Madrid a la edad de 90 años.
Liñán nació el 27 de diciembre de 1934 y fue el séptimo hijo de un tratante de ganados, que no escatimó en sacrificios para dar estudios al muchacho. Amable estudió el Bachillerato en los Maristas de León y posteriormente se trasladó a Madrid para cursar la carrera de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Madrid. Corrían los años 50 y no eran muchos los cuadros técnicos con que contaba un país que se despertaba de una larga posguerra.
Se doctoró como ingeniero aeronáutico en la universidad madrileña y en el Instituto Tecnológico de California. Su carrera fue pareja al auge de la carrera espacial y obtuvo reconocimientos internacionales por sus aportaciones en la aplicación de diversos métodos matemáticos en campos como la teoría de la combustión y la mecánica de fluidos.
Su defensa del ahorro energético y de la búsqueda de alternativas han sido constantes. Jamás olvidó sus orígenes en un pueblo sin electricidad ni agua corriente. «Yo pasé del modo de vida medieval en mi niñez a hacer una modesta aportación en tecnologías punta», confesó en una entrevista con su talante de humilde cabreirés.
Alcanzó la cátedra y fue profesor de alumnos que llegaron a ser ministros, como el caso de Josep Borrell, que estudió ingeniería aeronáutica en la promoción de 1964, y «enseguida vio la necesidad de aplicarla a la economía». Otro pupilo suyo es el astronauta Pedro Duque, que también fue ministro de Ciencia, Innovación y Universidades.
Liñán es miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la Real Academia de Ingeniería de España; de la de Ciencias de Francia; de la de Ingeniería de México; de la Academia Canaria de las Ciencias y de la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos y Leonés del Año, el premio de Radio León Cadena Ser.
El pasado mes de abril, Liñán se convirtió en el cuarto leonés con legado depositado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, junto a Luis Mateo Díez, José María Merino y Antonio Gamoneda. También ha recibido los Premios de Investigación de Castilla y León y Madrid (“Miguel Catalán”) y la Medalla de Oro Zeldovich del Instituto Internacional de Combustión. Miembro de varias Academias, es doctor Honoris Causa por cuatro universidades: U. Carlos III de Madrid, U. de Zaragoza, U. Politécnica de Cataluña y U. Politécnica de Valencia.
Es autor de más de 200 publicaciones y ha participado en más de 285 congresos. En su obra científica destaca The Asymptopic Structure of Counter-flow Diffusion Flames for Large Activation Energies de 1974, un clásico en la materia, así como el tratado Fundamental Aspects of Combustion, publicado en 1993 con Forman A. Williams.
"Ha sido una de las personalidades más destacadas de la provincia de León en el campo científico, aunque la importancia de su figura aún está por resaltar en nuestra comarca y provincia", resalta el Instituto de Estudios Cabreireses (IEC) en el obituario que le dedica en La Fueya Cabreiresa.