Las siamesas separadas hace dos años en Barcelona llevan "vida normal"

Las pequeñas siamesas en Mauritania con su madre, durante la visita de la neonatóloga Ana Alarcón.
Las pequeñas Khadija y Cherive nacieron unidas por la parte superior del abdomen y a los veinte días de nacidas llegaron a España para someterlas a una cirugía que las separara. Juntas pesaban 5,2 kilos y tenían un único cordón umbilical, un cuadro clínico estable y una respiración sin dificultad.
Los médicos de varias especialidades del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona prepararon la operación, que en estos casos suele tener un alto riesgo de muerte.
Pese a las expectativas de baja supervivencia de los estudios, dos años después de la separación, las niñas «hacen vida normal", asegura el hospital Sant Joan de Déu. Tienen dos años y cuatro meses y viven en un poblado en el interior de Mauritania, país al que regresaron con sus familiares una vez que recibieron el alta.
"Ambas niñas se encuentran bien de salud, pesan 10 kilos y sólo les queda una cicatriz en el abdomen como recuerdo de la intervención quirúrgica que llevó a cabo el equipo de cirugía del Hospital Sant Joan de Déu, liderado por Xavier Tarrado, hace dos años y cuatro meses", asegura el centro médico, en un comunicado, este lunes, luego de una visita que la jefa de Neonatología, Ana Alarcón, y la enfermera neonatal, Patrícia Romero, hicieran a las gemelas en Nuakchot, la capital mauritana, a finales de enero.
"Hemos podido valorar a las niñas y constatar su perfecto estado de salud, con un crecimiento y un desarrollo óptimos", aseguró Alarcón. "Tanto el equipo médico como la familia estamos muy satisfechos de la evolución, y los padres nos ha transmitido un agradecimiento especial por la acogida y el trato recibido".
En este seguimiento a las dos pequeñas pacientes participaron el hospital Mère et Enfant, los ministerios de Salud y de Digitalización de Mauritania, la consultora Additum y las Fuerzas Armadas españolas Nacidas el 8 de octubre de 2023, el equipo médico español recibió una semana después las imágenes de las siamesas, para evaluarlas y valorar si era posible su separación.
Las autoridades sanitarias locales habían pedido asesoramiento al hospital catalán, dentro de un programa de cooperación internacional. Al dirimir que sí se podía hacer la cirugía de separación, manteniendo con vida a las dos niñas, las trajeron en un avión medicalizado del Ejército, en un vuelo que duró 13 horas. Un mes después de llegar al mundo, el 8 de noviembre, fueron operadas.
"La operación duró cinco horas y participaron una veintena de profesionales: anestesiólogos, cirujanos, neonatólogos, enfermeros, auxiliares, ingenieros, bioingenieros y técnicos de imagen, entre otros. Previamente, se había realizado una simulación con impresión 3D para garantizar el éxito de un procedimiento quirúrgico tan complejo", rememoran los responsables del hospital. "Tras la operación, Khadija y Cherive fueron trasladadas a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, se recuperaron rápidamente y pudieron regresar a su país pocos días después".