Estrategia contra la soledad no deseada
El Gobierno fomenta la detección temprana en consultas, escuelas y servicios sociales y propone el refuerzo de servicios de apoyo y de proximidad

Actividad de San Juan de Dios contra la soledad no deseada.
El Consejo de Ministros aprobó este martes, a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales, la primera estrategia nacional para combatir un fenómeno social en constante aumento como es la sociedad no deseada. Sus principales objetivos son la detección precoz de un mal que afecta aproximadamente a uno de cada cinco españoles, con una incidencia más alta entre los más jóvenes y los más mayores, y el despliegue de políticas transversales que refuercen los servicios de apoyo, tanto institucionales como comunitarios, a quienes padecen un aislamiento social no buscado, sobre todo desde estructuras y proyectos de proximidad. El Marco Estratégico Estatal de Soledades 2026-2030, que es su nombre oficial, no cuenta por el momento con una dotación presupuestaria concreta y específica ni se trata de un documento de obligado cumplimiento para las autonomías, que son las comunidades las titulares de la mayor parte de las competencias para su desarrollo. Se constituye más bien como un marco de análisis del problema, de fijación de objetivos y estrategias para conseguirlos y de propuesta de las buenas prácticas que deberían guiar las políticas públicas nacionales y locales de los próximos años para minimizar el daño de la soledad no deseada.
«El problema no es la soledad, sino que es algo que no siempre se puede elegir. Tenemos que garantizar que haya una comunidad a la que acudir cuando se busque compañía», resumió el ministro Pablo
Impulsar una red comunitaria Derechos Sociales considera que este marco estratégico va a impulsar que se construya un tejido comunitario que sirva de red a quienes viven una situación de soledad no deseada, creando entornos de proximidad en los que participar, desde una perspectiva inclusiva, al tiempo que lucha contra la discriminación teniendo en cuenta factores como la edad, el género o la discapacidad.
El documento aprobado por el Gobierno establece objetivos concretos y líneas de actuación para integrar de forma transversal la perspectiva de la soledad en el conjunto de las políticas públicas a nivel nacional, autonómico y local. Entre ellas se incluye el desarrollo de estructuras estables de participación ciudadana o la puesta en marcha de un sistema estatal de indicadores y seguimiento de las soledades.
Detección temprana
El Gobierno también impulsa criterios comunes para la detección temprana de situaciones de soledad desde los sistemas sanitario, educativo y de servicios sociales y propone reforzar los servicios y apoyos de proximidad. Entre los objetivos está que las administraciones desarrollen políticas de urbanismo social y accesibilidad universal, que fomenten iniciativas comunitarias estables, intergeneracionales y de apoyo mutuo, que impulsen modelos de convivencia y vivienda colaborativa, y que orienten programas y campañas dirigidos a desestigmatizar la soledad y a mejorar el conocimiento y la sensibilización social. El Barómetro de la Soledad no Deseada realizado por Fundación ONCE y Fundación AXA calcula que una de cada cinco personas en España experimenta soledad no deseada. Esto supone que el 20% de la población española se siente sola sin quererlo.