Impecable propulsión hacia la Luna
Artemis II. Día 4 de la misión tripulada a la Órbita lunar: los astronautas se dedican a acondicionar la cabina para las observaciones lunares y ensayar una RCP

Así se ve la Tierra desde la nave Orión.
La misión Artemis II ha superado ya la mitad del trayecto hacia la Luna y continúa en una trayectoria precisa hacia el sobrevuelo previsto para mañana lunes después de que los controladores de vuelo en el centro de control de la misión en el Johnson Space Center de Houston decidieran cancelar la primera maniobra de corrección de trayectoria de salida al considerar que la nave va por la ruta adecuada.
Según informó la NASA en el blog oficial de la misión, esa maniobra era la primera de las tres correcciones de trayectoria previstas en el cronograma para ajustar con precisión la velocidad y la trayectoria de la nave, aunque cualquier cambio que resulte necesario podrá incorporarse en una corrección posterior.
Tras la cancelación de esa primera corrección, la tripulación de la nave Orión comenzó a preparar la cabina para el periodo de observación lunar previsto para el 6 de abril, en una jornada en la que también ha realizado ejercicio físico, ha practicado procedimientos de respuesta médica y ha puesto a prueba el sistema de comunicaciones de emergencia de la nave en el espacio profundo.
Alegría colectiva
La astronauta de la NASA Christina Koch ha resumido ese momento señalando que «todos expresamos su alegría colectivamente». «Ahora mismo podemos ver la Luna desde la escotilla de acoplamiento. Es una vista preciosa».
La agenda del día incluía, además de la maniobra de corrección finalmente cancelada, operaciones de la nave Orión, preparación científica para la observación lunar y demostraciones sobre la salud de la tripulación. A la hora del despertar, la nave y sus cuatro ocupantes se encontraban a unas 99.900 millas de la Tierra y se aproximaban a la Luna a 161.750 millas.
Durante la jornada, los cuatro tripulantes también debían practicar cómo acondicionar la cabina para las observaciones lunares, lo que incluía guardar equipos, preparar cámaras y ensayar los movimientos en microgravedad dentro de un espacio que la NASA compara con el tamaño de dos monovolúmenes. Asimismo, debían configurar cámaras de mano con lentes de 80-400 milímetros y de 14-24 milímetros para el sobrevuelo lunar del lunes.
La NASA también indicó que la tripulación iba a realizar una demostración de reanimación cardiopulmonar (RCP) y respuesta ante atragantamientos para evaluar los procedimientos médicos de emergencia a bordo, mientras que Koch tenía previsto probar el sistema de comunicaciones de emergencia de la Orión en la Deep Space Network. Según el blog oficial, el sistema óptico de comunicaciones de Artemis II conectó con sus dos estaciones terrestres en Estados Unidos y transmitió vídeo en alta definición y otros datos de la misión desde la cápsula hasta la Tierra, desde donde fueron reenviados a Houston.