León se asó el 23 de junio de 2026 como no lo hacía desde 1943

El calor anima al consumo de helados.
No fue por las hogueras, la mayoría suspendidas. La ola de calor que entró el pasado domingo 21 de junio, con el mismo verano, tuvo su día álgido el martes. En León se alcanzó una temperatura en el mes de junio que no se había dado desde 1943, el año de la ‘pertinaz’ sequía.
La temperatura de 36,5º centígrados en el Observatorio de La Virgen del Camino no se había dado, durante este mes, desde el 25 de junio de 1943, según los registros que tiene la Aemet de la provincia desde 1938 a 2025. La temperatura media de la jornada más calurosa de la ola de calor fue de 28,4 grados centígrados y la mínima no bajó de 20,3 grados.
En Ponferrada se registró la temperatura máxima absoluta más alta de la provincia, con 39 grados centígrados, este 23 de junio, si bien el récord de un mes de junio en la capital del Bierzo lo tiene el 17 de junio de 2017 con 39,2 grados centígrados. La temperatura media del día 23 fue de 30 grados centígrados y la mínima de 22,3 grados, en la noche más cálida de la ola de calor.
Los 36,5º centígrados que marcó el termómetro no se daban, en este mes, desde el 25 de junio de 1943
Según la Aemet, los días 22 y 23 de junio han sido los más cálidos registrados en España para este mes desde, al menos, 1950, según datos provisionales difundidos este miércoles por José Ángel Núñez, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La anomalía media peninsular durante esas dos jornadas alcanzó los +7,1 grados, una cifra que refleja la intensidad de esta ola de calor temprana.
De hecho, la temperatura media de los días 22 y 23 de junio de este año supera incluso la registrada el 30 de junio de 2025, una jornada que ya destacó por sus valores elevados. Además, durante este episodio de calor actual, tres días se han situado entre «los diez más cálidos de toda la serie histórica del mes de junio», ha precisado el portavoz.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) da por finalizada el jueves la primera ola de calor que se ha registrado en España este verano, con un descenso de temperaturas generalizado gracias a la entrada de una masa de aire atlántica más fría por el oeste, aunque todavía habrá valores altos en el nordeste y Baleares.
Según la Aemet, predominarán los cielos despejados, salvo en el noroeste, donde un flujo atlántico dejará cielos nubosos, con precipitaciones y chubascos localmente fuertes y acompañados de tormenta. Son probables las brumas o bancos de niebla matinales en el Cantábrico y Galicia.