Diario de León

A la carrera por la salud mental

Mario Yllera convirtió su reto entre Madrid y Riaño en una llamada de apoyo a quienes conviven con TLP

Mario Ybarra, subiendo al Espigüete.

Mario Ybarra, subiendo al Espigüete.DL

María Carnero
León

Creado:

Actualizado:

Hay desafíos que trascienden lo deportivo y se convierten en un grito colectivo. El protagonizado por Mario Yllera durante los últimos días es uno de ellos. El corredor madrileño completó su ambicioso reto solidario Madrid-Riaño, una travesía de 500 kilómetros a pie por montes y caminos, en autosuficiencia total y con un único objetivo, visibilizar la realidad de las personas que conviven con el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y apoyar la labor de la Fundación AMAITLP.

La aventura comenzó el pasado 22 de junio en un lugar tan simbólico como inesperado, el subsuelo de Madrid, desde una estación de Metro, punto de partida de una campaña de concienciación que fue creciendo kilómetro a kilómetro hasta alcanzar Riaño el jueves 25. Cuatro días intensos, sin apenas descanso, con una mochila de 25 kilos a la espalda y corriendo en huaraches, unas sandalias minimalistas que elevaron aún más la dureza del reto.

El recorrido atravesó varias provincias y comunidades, uniendo Madrid con Segovia, Palencia y finalmente León, siempre por senderos y caminos de montaña. Una ruta que no solo supuso un reto físico extremo, sino también una manera de simbolizar el largo y complejo camino que recorren a diario miles de personas afectadas por TLP.

«Quería que cada kilómetro tuviera sentido, que cada paso hablara de ellos, de quienes sufren en silencio y necesitan ser escuchados», explicaba Mario Yllera al término de su llegada a Riaño. «Esto no era una carrera, era una forma de decirles que no están solos».

Lejos de detenerse tras completar esos 500 kilómetros, Yllera enlazó su llegada con otro desafío mayúsculo, participar en la Riaño Trail Run, una de las pruebas de montaña más exigentes y espectaculares del país, organizada por Terra Incógnita. Durante tres jornadas consecutivas, viernes, sábado y domingo, tomó la salida en las diferentes pruebas del evento, prolongando así un esfuerzo titánico que superó el medio millón de zancadas.

Detrás de esta gesta está el proyecto Pura Vida Challenge, una iniciativa creada por Mario Yllera y considerada única en el mundo por su concepto, correr miles de kilómetros por quienes sufren en silencio. Entre 2021 y 2024, Yllera recorrió más de 46.000 kilómetros, el equivalente a dar una vuelta completa a la Tierra, ayudando a visibilizar causas como la ELA, el cáncer infantil, la diversidad funcional o las migrañas crónicas.

Pero el camino no siempre fue hacia adelante. Hace dos años, un tumor frenó en seco su actividad. La enfermedad le obligó a detenerse y a replantear su vida. «Hubo momentos en los que pensé que no volvería a correr. Aprendes a valorar cada paso cuando te lo pueden quitar», reconocía. «Volver este año y hacerlo por una causa así me ha dado más fuerza que nunca».

Ese regreso en 2026 ha tenido un nuevo propósito, centrar su esfuerzo en el TLP, un trastorno mental que afecta a cerca de dos millones de personas en España y que sigue siendo una gran desconocida para buena parte de la sociedad. La colaboración con la Fundación AMAITLP busca no solo recaudar fondos, sino abrir una conversación necesaria sobre salud mental.

Todo lo recaudado a través de los dorsales solidarios y aportaciones voluntarias irá destinado íntegramente a la fundación, que trabaja desde hace más de 25 años con personas afectadas y sus familias y que persigue un objetivo fundamental, la creación del primer centro de día de España especializado en TLP.

«Lo importante no es lo que corro yo, sino lo que podemos conseguir entre todos», insistía Yllera. «Si con este reto logramos que una sola persona se sienta comprendida o ayudada, ya habrá merecido la pena».

Más allá de la épica deportiva, el reto Madrid-Riaño ha dejado una lección clara, la solidaridad también se mide en kilómetros, en sacrificio y en voluntad. Y cuando esos pasos se dan por quienes más lo necesitan, el camino cobra otro significado. Porque a veces correr no es solo avanzar. A veces correr es sostener la esperanza de otros.

tracking