Las monjas de León que arrasan en Instagram vendiendo artesanía online
Desde cruces y rosarios hasta velas, textiles y regalos que venden a través de su tienda online
Las hermanas Carmelitas Descalzas de León trabajan juntas en el taller del convento para preparar y cuidar cada detalle de sus pedidos artesanales
Las Carmelitas Descalzas de León que venden artesanía online han convertido las redes sociales en un escaparate para mostrar su vida y el trabajo que realizan dentro del convento. A través de la cuenta Artesanía Carmelo de León en Instagram, enseñan cómo elaboran y preparan a mano los productos de su tienda online. Cruces, rosarios, escapularios, velas, textiles y artículos para el hogar forman parte de un catálogo artesanal que nace entre los muros del monasterio y llega a compradores de distintos puntos de España.
Uno de sus vídeos permite descubrir qué sucede cuando las Carmelitas Descalzas de León reciben un pedido que requiere más manos. Las religiosas se reparten las tareas para colocar cruces, etiquetas, flores y cuidar la presentación del encargo. Cuando el trabajo aprieta, la comunidad responde con una frase que resume su forma de organizarse: «Todas se vuelcan, todas dejan lo suyo para terminar el pedido».
Las monjas de León muestran en Instagram cómo preparan su artesanía
El éxito de Artesanía Carmelo de León en Instagram parte de una escena poco habitual en redes: varias religiosas trabajando alrededor de una mesa dentro del convento. El vídeo muestra el proceso que precede al envío de los productos y permite ver cómo las hermanas participan en la preparación de cada encargo.
«Cuando hace falta poner las etiquetas de las crucecitas, meter la crucecita y todo, pues ahí las hermanas se ofrecen», explica una de las religiosas.
Las manos de las Carmelitas Descalzas de León intervienen en los pequeños detalles que acompañan cada pedido. Durante la grabación preparan las cruces, colocan unas flores y revisan la presentación. Hasta la posición del logotipo recibe atención antes de dar el encargo por terminado.
«Esto lleva un tiempo ponerlo y prepararlo bien personalizado», reconoce una de las hermanas mientras trabaja.
Esa dedicación forma parte de la identidad con la que las religiosas presentan su artesanía monástica en Internet. Cada pieza requiere tiempo y el empaquetado se integra en el proceso antes de que el producto salga del Carmelo de León.
Las Carmelitas Descalzas de León se unen cuando llega un pedido urgente
El vídeo de las monjas de León en Instagram también descubre cómo funciona el convento cuando aparece un encargo urgente. Las tareas de cada hermana ceden espacio al trabajo común y la comunidad concentra sus esfuerzos en sacar adelante el pedido.
«Todas se vuelcan, todas dejan lo suyo para terminar el pedido», cuentan las religiosas.
Las Carmelitas Descalzas de León utilizan una palabra para definir esta forma de colaboración: Ubuntu. «Ahí trabajamos Ubuntu, que decimos nosotras cuando una cosa es urgente», explica una de las hermanas.
La expresión representa el esfuerzo compartido que muestran las imágenes. Varias religiosas trabajan sobre el mismo pedido, cada una asume una parte de la preparación y el encargo avanza gracias a la colaboración del grupo.
«Pequeñas y grandes, todas», recalcan durante la grabación.
Las Carmelitas Descalzas de León han trasladado parte de su trabajo artesanal al entorno digital. Su tienda online funciona como escaparate para piezas creadas por las religiosas dentro del monasterio, mientras Instagram permite conocer el proceso y a las personas que se encuentran detrás de cada encargo.
La comunidad define sus productos como piezas hechas a mano y compara su elaboración con la cocina tradicional: «A fuego lento y con mucho mimo». La oración también ocupa un lugar central en la forma en la que las hermanas explican su trabajo.
El catálogo de artesanía de las monjas de León reúne albornoces, escapularios, colgantes, artículos para el hogar, productos litúrgicos, paños de velación, packs de regalo, pulseras, llaveros, rosarios, toallas y velas. También ofrecen empaquetado para regalo.
Esta variedad convierte la tienda en una extensión digital del taller del convento. Las redes, por su parte, permiten observar la preparación de esas piezas y el cuidado que acompaña a los pedidos.
Las religiosas sitúan el plazo habitual de entrega de sus pedidos entre 10 y 15 días. Cuando el artículo se encuentra disponible, el envío puede realizarse en torno a una semana.
Los encargos de gran volumen requieren un periodo mayor y pueden alcanzar entre dos y cuatro semanas. Las hermanas aconsejan realizar las compras con tiempo durante épocas con una carga de trabajo mayor, como Adviento y Navidad o Cuaresma y Pascua.
El ritmo responde también a su forma de vida. Las religiosas explican que, como monjas contemplativas, desarrollan su trabajo dentro de un clima de silencio y oración y dedican a cada labor el tiempo que requiere.
Esa filosofía aparece resumida en una de las frases con las que presentan su artesanía: «Cada detalle es un trozo de nuestra vida de oración entregada a Dios y a ti. Elaborado entre rezos para bendecir tu hogar».
Una de las hermanas resume el ambiente durante la preparación de los pedidos con otra frase: «Da gusto poder trabajar así con las hermanas».
La venta de artesanía también contribuye al sostenimiento de su forma de vida y de sus obras de caridad. Las propias Carmelitas Descalzas expresan su agradecimiento a quienes compran sus productos: «Gracias por apoyar con tu compra la vida de nuestro monasterio y nuestras obras fraternas de caridad».