Condenados a vivir en casa
La vivienda lleva la tasa de independencia juvenil de CyL a mínimos, un 11,4%, cuarto peor dato del país. Una persona joven tendría que destinar el 68,3 % de su salario neto mensual al alquiler, el 93,9 entre 16 a 24 años

Sara Villodre, Enrique Cabero y Ainoa Acebes ayer.
El problema del acceso a la vivienda ha desplazado, de forma definitiva, al empleo como principal obstáculo para la emancipación juvenil —personas entre 16 y 29 años— que, en Castilla y León, presentó en 2025 una tasa de mínimos del 11,4 por ciento, peor dato desde que existen registros (2007) y el cuarto más bajo a nivel autonómico. De hecho, la tasa nacional se sitúa en el 14,5 por ciento, tal y como han explicado ayer, en rueda de prensa, las responsables del Consejo de Juventud a nivel Estatal y Autonómico, Sara Villodre Pérez y Ainoa Acebes Martín que, junto con el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES), Enrique Cabero, han presentado este informe.
«Desde el Consejo de la Juventud de Castilla y León consideramos necesario avanzar en cuatro líneas prioritarias. Vivienda asequible con la ampliación del parque público; facilitar el acceso a la compra; empleo joven y de calidad y una estrategia específica de emancipación juvenil con objetivos e indicadores concretos que permitan evaluar estas medidas», ha reivindicado Ainoa Acebes.
La responsable de la entidad autonómica ha insistido en que la emancipación no debe depender «de disponer de apoyo económico familiar, asumir un alquiler que consume la mayor parte del salario o esperar cada vez más años para abandonar el hogar de origen».
«Hablar de emancipación es hablar de la posibilidad de decidir sobre la propia vida, construir un proyecto personal y profesional y hacerlo con unas condiciones mínimas de estabilidad. Si queremos que las personas jóvenes puedan quedarse en Castilla y León y construir así su futuro, tenemos que ofrecer posibilidades reales para hacerlo», ha resumido la responsable del Consejo de Juventud.
Ainoa Acebes ha hecho una radiografía de la situación que viven los jóvenes de Castilla y León, que ha calificado de «terrible y hostil». Así, ha expuesto que en 2025, solo el 11,4 por ciento de la población de entre 16 y 29 años residente en Castilla y León estaba emancipada, lo que supone un descenso de 2,2 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Se trata de la tasa de emancipación más baja registrada en la Comunidad, al menos, desde 2007. En términos absolutos, de un total de 311.634 personas jóvenes en Castilla y León, únicamente 35.667 vivían fuera del hogar de origen, un 13,2 por ciento menos que el año anterior. Por sexo, los hombres presentaban una mayor tasa de emancipación que las mujeres, con un 12,4 frente al 10,3 por ciento, ha precisado. La presidenta del Consejo ha destacado especialmente el descenso de 6,7 puntos porcentuales registrado entre estas últimas.
El elevado coste de la vivienda es uno de los principales obstáculos para la emancipación juvenil. En este sentido, el precio medio del alquiler en Castilla y León alcanzaba los 744 euros mensuales, un 9,4 por ciento más que en 2024. A ello se suma la insuficiencia de los ingresos de la población joven para afrontar estos costes. Una persona joven tendría que destinar, de media, el 68,3 por ciento de su salario neto mensual al alquiler de una vivienda en solitario, una proporción que aumenta hasta el 93,9 por ciento entre las personas de 16 a 24 años.
Por provincias, Segovia presentaba la situación más desfavorable, con un coste del alquiler equivalente al 91 por ciento del salario juvenil. Estas cifras evidencian la «falta de correspondencia» entre los salarios y los precios del mercado inmobiliario. Como alternativa, compartir vivienda tampoco está exento de dificultades económicas. En las capitales de provincia de Castilla y León, el alquiler de una habitación oscilaba entre los 260 y los 340 euros mensuales, lo que supone destinar entre el 23,9 por ciento y el 31,2 por ciento del salario de una persona joven. En cuanto al mercado de compraventa, el precio medio de una vivienda libre en Castilla y León alcanzaba los 123.370 euros en 2025, un once por ciento más que el año anterior. Esta cifra equivalía a 9,4 veces el salario anual de una persona joven, mientras que el ahorro necesario para afrontar la entrada inicial de una hipoteca ascendía a 37.011 euros, el equivalente a 2,8 veces su salario anual.
Estos datos reflejan que la compra de una vivienda tampoco constituye «una alternativa fácilmente accesible» para la juventud de la comunidad.