La sexta edición de la feria León Boda cierra sus puertas con decenas de visitas de novios
Peregrinaje nupcial
Los preparativos para un enlace agobian durante meses la agenda de los novios con decenas de llamadas y visitas. La feria León Boda nació hace seis años para aliviar este largo peregrinaje nupcial. Durante todo el fin de semana el hotel Conde Luna albergó la reunión de todas aquellas empresas que ofrecen servicios a los contrayentes. Decenas de parejas pudieron de este modo comprobar sobre un mismo espacio aquellos detalles que deben tener en cuenta a la hora de casarse. Los desfiles de moda ocuparon un lugar destacado en León Boda 2003. Durante dos días hubo seis pases con lo último en las tendencias en trajes de novia, novio, madrina y pajes. Líneas atrevidas se dieron la mano con clásicos diseños para románticas. Sorprendió el atrevimiento de los vestidos de las madrinas, con minifaldas y botas estampadas, así como escotes de vértigo que no sólo insinúan, sino que muestran. Para los novios impera el corte sastre, con chaleco y elegantes corbatas. Tampoco faltan los pañuelos en las solapas. Los pequeños siguen poniendo la nota divertida del enlace con sus atuendos de cuento. Pero no sólo de trajes viven los novios, también pudieron comprobar este fin de semana detalles imprescindibles como las invitaciones, las alianzas, peluquería, viajes de luna de miel, flores, regalos, listas de boda, fotografía, discotecas y los detalles de la madrina para las invitadas. Amplios catálagos de servicios de la mano de la empresa «Di-Sí» para novios ocupados que no puedan hacerse cargo de los preparativos aliviarán más de un agobio anticipado. La empresa ya piensa en la séptima edición de la feria.