¡Al rico helado de queimada!
El orujo ha estado presente en múltiples hogares de la comarca berciana, desde tiempos pasados, sirviendo como complemento de desayunos y comidas. Asimismo, también ha sido habitual, y continúa siéndolo, celebrar el cierre de fiestas o reuniones familiares con la popular queimada. La evolución del aguardiente ha sido imparable durante años, pudiendo encontrar en la actualidad una diversidad de orujos muy variados, entre los que se encuadran el orujo de leche o el de hierbas. Sin embargo, parecía muy poco probable que la evolución de este producto alcohólico se hiciera extensible al ámbito hostelero. No obstante, Víctor Manuel Masía Jerez, dueño de La Jijonenca, en Ponferrada, se ha convertido en el creador del primer helado con sabor a queimada. Sí, a queimada. El sorbete de limón con orujo quemado constituye, según su creador, el complemento idóneo «para tomar después de las comidas puesto que se trata de un helado refrescante y digestivo». Asimismo, el dueño de La Jijonenca afirma que el helado está siendo bien acogido entre los bercianos y cree que esto puede deberse al prestigio con el que el orujo cuenta en la comarca berciana. Una convención internacional de heladerías celebrada en Alicante, en la que se presentaron 365 helados, uno para cada día del año, sirvió a Víctor Manuel Masía como fuente de inspiración para ponerse a trabajar en la creación del sorbete de limón con orujo. La elaboración de tan suculento postre es muy sencilla y se limita a añadir el orujo quemado al sorbete de limón. El único inconveniente que aporta este peculiar helado es que su distribución no se llevará a cabo entre los más pequeños de la casa, debido a su gran componente alcohólico. Sin embargo, en la heladería ponferradina la oferta de sabores no se reduce simplemente al sorbete de limón con queimada, sino que también se podrán degustar una amplia gama de helados, entre los que se encuadran los ya clásicos, como la fresa o la nata, así como los helados más actuales e innovadores, entre los que destacan el chocolate blanco con coco o el caramelo. La labor empresarial de La Jijonenca viene avalada por una experiencia de más de treinta años dedicados exclusivamente a la fabricación y comercialización de productos afines a la heladería y la pastelería artesanas. No obstante, pese a ser una empresa con una larga tradición, ha sabido evolucionar y adaptarse a los tiempos, actualizando su oferta y lanzando al mercado un extenso y riquísimo catálogo de nuevos productos.