Así se tratan los residuos
Una Planta de Transferencia es una instalación en la que se almacenan de forma provisional los residuos hasta su traslado al Centro de Tratamiento de Residuos (CTR). Esta compuesta por una tolva en forma de embudo colocada en vertical y suspendida en una torre de metal, en la que los camiones descargan la basura recogida. Se trata, por tanto, de un contenedor de basura de grandes dimensiones, estanco y que no produce impacto ni en el suelo ni en la atmósfera. Dependiendo de la superficie de las provincias su número podrá variar de forma que se garantice el equilibrio entre el coste y el transporte desde los diferentes pueblos hasta la planta. El CTR, el elemento central de la gestión de los residuos urbanos, es una instalación en la que se separan y clasifican las basuras para su posterior uso por otras industrias. El funcionamiento del proceso es, en síntesis, bastante sencillo. Una vez descargados los camiones procedentes de las PT, los residuos son conducidos por una cinta transportadora en la que se eliminan los objetos voluminosos, pasando a continuación por una criba rotatoria o trómel encargada de separar la materia orgánica, que seguirá un proceso distinto. Los materiales de mayor tamaño servirán de materia prima (metales) o serán reutilizados (papel y cartón, plástico, vidrio). Al final, queda una fracción sin ningún tipo de aprovechamiento que se envía al depósito de rechazos. En cuanto a la materia orgánica, es transportada a los túneles de fermentación donde se realiza el compostaje dando como resultado una especie de mantillo, utilizado como abono agrícola. Por último, están los Puntos Limpios, instalaciones con contenedores en los que depositar determinados materiales que, por sus características tóxicas o peligrosas, deben ser gestionados de acuerdo con la legislación vigente reduciendo el volumen que va al vertedero.