Diario de León

«Llevaré corona, como 'Leti'»

La reina de la televisión local se casa con su príncipe el día del enlace real, como Olga y Álvaro y muchas más parejas leonesas; otros han decidido cambiar de fecha

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Marco Romero - león
León

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La reina de la televisión local se casará el día 22 de mayo con el príncipe de los huesos . Beatriz Jarrín y el ex fisioterapeuta de la Cultu David Macías no han buscado paralelismos con el enlace real -cualquiera que se case de blanco y por la Iglesia sabe que coger fecha no es cosa de un día-, aunque el destino ha querido unirles en matrimonio en el día que sin duda será al más televisivo del año. Es el mismo caso de Olga y Álvaro, aunque no de otras parejas que, según confirman en el Obispado de León, han decidido cambiar de día para que la realeza no le reste protagonismo en ese especial momento. «Llevaré corona, como Leti, que también tiene su historia: la llevaron mi madre y su madrina... », comenta Beatriz, de 25 años. Su vestido será blanco polar, también como Letizia, pero de diseño propio. Y para que la ceremonia no tenga nada que envidiar a la celebración de la Almudena, dirán el «sí, quiero» en el altar mayor de la Catedral con el Ave María de fondo cantado por la Coral Isidoriana. El banquete, en San Marcos. «Y porque la Zarzuela no la alquilan», bromea la prometida. Todo un bodorrio, vaya. «Estuve tres horas llorando» Y porque no tenían los jardines de palacio, que si no la pedida de mano hubiese sido allí. Finalmente, no por rústico fue algo menos sorprendente: seis y media de la madrugada, en la cama, después de una noche festiva, David le puso encima de la almohada el anillo de compromiso. «Me pasé tres horas llorando», recuerda Beatriz. Lo de Olga Galleguillos Carbajal y Álvaro Piñán Valladares -es otra de las parejas leonesas del 22-M- ha sido algo más meditado. Se conocen desde hace ocho años, pero llevan dos y medio como novios. Lo suyo también es cosa de la casualidad. Les hubiese gustado casarse el día 18, coincidiendo con el aniversario de su noviazgo. Cae en martes, por lo que la boda sería el sábado siguiente. Todo esto se decidió muchos meses antes de que el Príncipe anunciase su enlace. «Nos enteramos un sábado por la tarde. En cuanto se corrió la voz, los amigos empezaron a bombardearnos con mensajes de móvil durante todo el fin de semana. El lunes, en el trábajo, menudo cachondeo», recuerda Álvaro. «La verdad es que sí que fastidia un poco coincidir en la fecha con la boda del Príncipe. Pero, mira por dónde, llevo agobiada todo este tiempo pensando en lo que iba a hacer ese día hasta las siete de la tarde y ahora ya sé en qué me voy a entretener, veré la boda real por la televisión hasta aburrirme», confiesa Olga. Se casarán en santuario de La Virgen del Camino por devoción -«toda mi familia se casó ahí», dice Olga- y celebrarán el banquete en un nuevo complejo a las afueras de León para disfrutar del atardecer en unos amplios jardines. Tan real como la boda que paralizará el país el cuarto sábado de mayo, la de estas dos parejas acabará, si hay suerte, con un largo viaje a algún sitio del mundo donde nadie les conocerá. Otros no podrán hacer lo mismo.

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