Diario de León

Entrevista | José Luis Prada

«Puedo estar loco, como dice la gente, pero no soy tonto»

H ace 32 años, cuando sólo tenía una tienda en su Cacabelos, no era más que un alocado; ahora, cuando suma un caserón, trece franquicias y un pazo, es un excéntrico

Prada, ante el logotipo de sus productos que muestra la imagen que tenía hace treinta años

Prada, ante el logotipo de sus productos que muestra la imagen que tenía hace treinta años

Publicado por
María Jesús Puente - redacción
León

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Empezó en Cacabelos, su pueblo natal, con una pequeña tienda en donde despachaba de todo un poco. En la actualidad se ha convertido en un empresario atípico, que no quiere ni oír hablar de volumen de negocio o de planes de expansión. Hace más de treinta años paseaba por Ponferrada con un Renault 8 sin puertas y dos cuernos de vaca rematando el parachoques, ahora es la cara visible de una empresa con franquicias en varios lugares de España. -De usted siempre han dicho que estaba algo loco, ¿Se ganó esa fama a pulso o es gratuita? -Puedo estar loco, como dice la gente, pero no soy tonto. Hice siempre lo que creí que debía de hacer, sin molestar a los demás nunca. Estar algo loco significa que tengo la vitalidad para seguir haciendo lo que realmente me gusta. -¿Se le ha subido el negocio a la cabeza? -¡Qué va! No ha lugar. Si se me subiera, perdería la identidad. -Cuando fue alcalde de su pueblo por UCD, el primero de la democracia, estuvo en la cárcel. ¿Condicionó en algo su futuro? -Estuve 20 días y fue una de las etapas más gratificantes de mi vida. Me condicionó para seguir siendo Prada con todas sus consecuencias. Fue en el año 1980, por defender unos terrenos. Creía que eran públicos. -No escarmentó y repitió en la anterior legislatura. -Me lo pidió entonces mucha gente y fui alcalde con el Partido Popular. Soy un hombre difícil para una democracia. No reparo en nada, ni en consensos, si creo que hay que hacer algo. A pesar de que la política ha sido ocasionalmente la ocu-pación de José Luis Prada, la verdadera vocación de este leonés ha sido sacar adelante su empresa, que proporciona trabajo fijo a 45 personas en su pazo de Canedo y temporal a 50, además de generar muchos puestos indirectos de las franquicias. -Da la impresión de que ha hecho mucho dinero. -Nunca hice dinero, ni tengo, ni lo voy a tener. Siempre debí mucho, aunque voy cumpliendo con los bancos y los acreedores. Me gusta hacer cosas bellas, como la restauración de Canedo, un caserón del siglo XVIII. No somos una empresa con unos parámetros de actuación establecidos, precisamente por esa locura. Si entrara en esa dinámica no haría lo que me gusta. -Dicen que detrás de usted está su paisano Luis del Olmo. -Sí, y es totalmente falso que sea el testaferro de Luis del Olmo. Prada a tope S. A. es Prada como persona (el 99% de las acciones), mi madre (el 1%) y dentro de poco participarán los empleados en la ampliación de capital. Luis del Olmo habla de Prada como habla del Bierzo. -¿Qué opina del ex alcalde de Ponferrada Ismael Álvarez y del caso Nevenka, la ex concejala que lo acusó de acoso sexual? -Mi opinión como hombre es que no se puede llegar a esos extremos si no hay una confianza y connivencia previa entre los contendientes. -¿Y de otro de sus paisanos más famosos, el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero? -Me parece honrado y a la vez ingenuo. Hago votos para que funcione a tope por el bien de España y de León.

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