Diario de León

Cosas de aquí | La «nuesa» música

Ninguna fiesta sin tamboritero

El séptimo Encuentro de Música Tradicional Leonesa concluyó ayer en Astorga tras dos intensos días a ritmo de chifla y tamborín, gaita, acordeón, pandeiru y rabel

Aunque ayer llovió, el público astorgano aguantó estoicamente hasta el último momento

Aunque ayer llovió, el público astorgano aguantó estoicamente hasta el último momento

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E. Gancedo - león
León

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Poco a poco la gente se va dando cuenta de lo que tenemos y lo va apreciando; pero no es ésta es una labor fácil: sí, hay que dar las gracias a nuestros músicos tradicionales, de los que hemos heredado un extraordinario legado cultural, pero también a todas aquellas personas, asociaciones y particulares, que desinteresadamente luchan por que este patrimonio no se eche a perder definitivamente. Un grupo de personas como éstas hicieron posible ayer y anteayer la celebración en Astorga del séptimo Encuentro de Música Tradicional Leonesa, una cita que puso a disposición de unos sesenta tamboriteros y gaiteros -tanto jóvenes como veteranos- auditorio, público y ambiente festivo. Lo que se desgranó fue un sugerente feje de canciones, melodías y rostros, así como de instrumentos. La impresión fue sin duda positiva, pero uno no puede por menos que invitar a soñar sin ningún tipo de límite: ¿Por qué el acceso de los chavales a este tipo de instrumentos es tan estrecho? ¿Por qué la sociedad en general lo desconoce casi todo acerca de los instrumentos típicos y la tradición musical de esta tierra? ¿Por qué no se difunde, se apoya y se fomenta su aprendizaje y el prestigio de este tipo de música? Los jóvenes se encargarán de dotar de nueva vida a la música leonesa sólo si han conocido a fondo y de cerca a sus verdaderos protagonistas. Ésa es la única forma de lograr que este tipo de sones, específicamente nuestros, no mueran, y también que, de una vez por todas, pase aquí lo que ya ha ocurrido en otros lugares; que el sonido popular resurja con acento propio y sirva, como han servido desde siempre todas las músicas, para transmitir emoción, identidad y alegría.

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