Jeanne ha sido el último de los ciclones que se ha cobrado la vida de 6 personas en la península.
Sólo Jeanne ha causado daños estimados entre 6.000 y 8.000 millones de dólares.
Un total de 27 condados de los 67 del estado fueron golpeados por el ciclón.
Muchas carreteras de la zona centro de Florida han quedado inundadas.
La fuerza del viento arrancó de cuajo muchos árboles y provocó muchos destrozos en la costa.
Las primeras indicaciones ya sugerían que Jeanne estaba asestando a Florida un golpe peor que el que le dio Francesc.
El balance de las inundaciones de Gonaives podría superar los 2.000 muertos. En todo el país se calcula l amuerte de 1.316 personas, 1.097 desaparecidos y 3.000 heridos.
La región de Gonaives ha sido la más afectada.
El primer ministro de Haití ha hecho un llamamiento a la ayuda internacional ante la situación es desesperada.
Gérard Latortue, ha dicho: «Todas las casas en Gonaives están afectadas, ninguna tiene agua. La gente no tiene nada que comer».
El Gobierno haitiano ha creado una comisión para coordinar la distribución de la ayuda para los damnificados...
...que ascienden a 250.000 según la ONU.
Las autoridades ya han dado por muertos a todos los desaparecidos.
La contundente tormenta ha dejado incomunicado y cubierto de agua al país más pobre de América.
«No hay electricidad, las morgues no funcionan, hay agua en todas partes. Es el mayor drama al que la ciudad se expone actualmente», explicaba el primer ministro horas después de las inundaciones.
En la ciudad de Gonaives, al noroeste de Haití, algunos vecinos han llegado a amenazar con armas de fuego para proveerse de alimentos.
La distribución de ayuda humanitaria y el riesgo de epidemias viene a endurecer un drama que afecta a gran parte de la población.
Tras el paso de Iván, «Jeanne» llegó al Caribe con amenaza de fuertes lluvias y desbordamiento de ríos.
El agua llegó a cubrir por completo las endebles construcciones de la zona.
El drama en Haití es casi una forma de vida.
Con un conflicto civil aún reciente, el paso de «Jeanne» añade más víctimas a una población muy diezmada.
La población haitiana vivió una situación desesperada y muchos intentaron huir de las áreas anegadas.
las inundaciones dispararon, además, el risego de epidemias.
La presencia de fuerzas de pacificación de la ONU en la zona ha servido de ayuda para gestionar la crisis.
El aspecto de las zonas devastadas en Haití hacen preveer una difícil recuperación y el empeoamiento del ya de por sí país más pobre de América.
El mal estado de las comunicaciones en Haití dificulta la evacuación de los cuerpos, lo que incrementa el riesgo de infecciones.
Los corrimientos de tierras y los desprendimientos provocados por las riadas han dejado escenas desoladoras.