Cosas de aquí y de allá | Motores en el parque natural
Clásicas, que no viejas
Más de trescientas motos antiguas, algunas con más de 50 años, se concentraron ayer en Posada de Valdeón durante un recorrido por el parque de Picos de Europa

La gran parte de los moteros que asistieron a esta concentración procedía de Gran Bretaña
Pese a concentrarse más de trescientas cincuenta motos en medio del pueblo nadie habló ayer en Posada de velocidad punta ni de tiempo de aceleración de cero a cien. La mayoría de las máquinas que se dieron cita en Valdeón tenían sobre sus amortiguadores más de treinta años y, unas cincuenta de ellas, más de sesenta años, convirtiendo los alrededores del ayuntamiento en un verdadero museo del motor. Salvo algunos achaques, rápidamente corregidos por sus atentos dueños, casi ninguna motocicleta tuvo problemas para franquear los cuatro puertos de montaña por los que circularon en su periplo alrededor de los Picos de Europa, algunas de ellas con dos pasajeros a cuestas. La concentración tuvo lugar con motivo de la Reunión Internacional de Motos Antiguas de Colombres (Asturias), que en esta ocasión ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Posada para realizar esta escala. Norton, Triumph, Ariel, Terrot, BSA, Ducati, Guzzi, Royal Enfield, Brough Superior, Dnepr, y también las españolas, Derbi, Montesa, Bultaco, Ossa o Sanglas. Todas las marcas clásicas tenían algún representante entre el olor a gasolina y el petardeo profundo de los motores. La moto más veterana de la concentración era una Ariel de 1922, con suspensión delantera en paralelogramo y cuya frágil silueta captó la atención de muchos de los curiosos que se acercaron a contemplar estas verdaderas piezas de museo. Más de la mitad de los participantes eran británicos y aseguraron estar fascinados por los paisajes que tuvieron oportunidad de disfrutar durante el recorrido por Picos.