El príncipe y la duquesa de Cornualles inauguraron un parque infantil
Carlos y Camila inician sus compromisos oficiales tras la boda
Miles de personas aclamaron a la pareja portando banderas británicas y escocesas

El príncipe Carlos y su mujer Camila en su primer acto público
El príncipe Carlos de Inglaterra, heredero al trono, y su esposa, Camila, duquesa de Cornualles, hicieron ayer un hueco en su luna de miel para asistir a su primer compromiso oficial desde que se casaron el pasado sábado. Carlos y Camila, que pasan sus vacaciones nupciales en las Tierras Altas de Escocia, inauguraron un parque infantil en la localidad de Ballater (norte escocés), donde fueron recibidos por la música de un gaitero de la banda local. Vítores y lluvia La pareja, conocida en Escocia por el título de duques de Rothesay, también escucharon los vítores de unas mil personas que, pertrechadas de banderas británicas y escocesas, no quisieron perderse la visita del matrimonio real. En un día lluvioso que obligó al uso de paraguas, Camila, de 57 años, lució un abrigo rosado con ribetes de tela escocesa, mientras que Carlos, de 56, desafió al clima y optó por el «kilt» o tradicional falda de Escocia. El heredero a la Corona y su esposa también departieron con los lugareños y con algunos niños de la escuela de Ballater, en el primer acto oficial de Camila como miembro de la Familia Real. El príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles interrumpieron la luna de miel que disfrutan en la mansión de Birkhall, ubicada en el recinto del escocés castillo de Balmoral, residencia de verano de la reina Isabel II. Carlos y Camila llegaron a Birkhall el pasado sábado, tras casarse.