La mortalidad infantil aumenta
La desertización, una creciente amenaza mundial, ha hecho que en amplias zonas del planeta el índice de mortalidad infantil se duplique respecto a otros lugares de países en desarrollo, según un informe divulgado ayer. El profesor Zafar Adeel, director asistente de la Red del Agua de la Universidad de las Naciones Unidas en Canadá, señaló que «algunas de las estadísticas son terribles, como que la mortalidad infantil en las zonas afectadas por la desertización en países en desarrollo es diez veces superior a la de los países desarrollados». Las 54 muertes infantiles que se registran por cada 1.000 nacimientos en las áreas desérticas son una cifra atroz incluso para los países en vías de desarrollo, donde en las zonas no afectadas por la desertización la mortalidad infantil es la mitad, agregó Adeel. Pero el informe también advierte que las consecuencias rebasan los confines de las áreas directamente afectadas, donde viven 2.000 millones de personas. Las cada días más numerosas tormentas de arena que la desertización causa en el desierto del Gobi, a caballo entre Mongolia y China, afectan a la mayoría de este último país, las dos Coreas y Japón, pero también reduce la calidad del aire en Norteamérica. Según el informe, Ecosistemas y Bienestar Humano: Síntesis sobre la Desertización , se considera que los problemas de salud durante la estación seca están relacionados con un aumento de las tormentas de arena.