El cordón de seguridad se puso a funcionar en las diversas estaciones de metro afectadas, mientras en Scotland Yard ya se sabía que se trataba de una cadena de explosiones.
El ministro del Interior británico, Charles Clarke, informaba de las terribles heridas que había provocado la cadena de explosiones.
"Quiero expresar mi simpatía en nombre de todo el gobierno hacia las familias y amigos de quienes han sido víctimas", expresó Clarke.
A la izquierda se muestra el trabajo de los servicios de emergencia en Russel Square y a la derecha donde explotó uno de los buses.
Los peatones observaban preocupados la actuación de las fuerzas de orden y seguridad en Russel Square, estación de metro donde murieron al menos 21 personas.
Una de las víctimas de la explosión en Russel Square. En esos momentos el jefe metropolitano de la policía anunciaba que la situación estaba siendo controlada.
Otra vista del trabajo de la policía en Russel Square.