Cosas de aquí y de allá | Sahagún medieval, Grajal renacentista
Un vistazo atrás en el tiempo
Tierra de Campos ha vivido este fin de semana conmemorando tiempos pasados

Una niña observa asombrada una bruja en las calles de Sahagún
La villa de Sahagún cerró ayer los actos enmarcados en el encuentro de juglares celebrado a lo largo del fin de semana. Como ya es tradicional, tras los encuentros en la calle, la misa en latín y la representación de los acontecimientos sucedidos por aquel entonces en la villa el punto y final lo puso la quema de la bruja en la hoguera precedido del rito mitológico de la queimada. Estos actos consisten principalmente en «purificar los males del mundo, la muerte la envidia, el egoísmo y el miedo que siembran entre los hombres la incertidumbre y la desconfianza», según la asociación Fernando de Castro que organiza el evento. Por lo tanto, se presenta una bruja buena que «es amiga de la luna y de la noche» a la cual se salva de la hoguera con las palabras mágicas: «¡Abracadabra! te sortearemos entre los humanos y, no dudes, con tus sortilegios, trucos y poderes, asombres y protejas a tu nuevo dueño». Sin embargo, la bruja mala, referente de los males del mundo se somete al castigo del fuego con un rito presentado con estas palabras: «Que el fuego de Prometeo, como elemento purificador de la naturaleza, nos libre, con la quema de esta bruja, de los males del mundo». Este rito va acompañado del propio de la queimada y ambos buscan alejar de la villa de Sahagún los males de la humanidad, en este caso, a la antigua usanza, como lo hacían en la Edad Media. Por otro lado, en la localidad vecina de Grajal de Campos las celebraciones conmemoraban los tiempos en los que los mozárabes ocupaban el pueblo, allá por el Renacimiento. El acto principal de esta celebración, organizado por el Centro de Información y Turismo de la localidad y la asociación de Amigos del Caballo de Sahagún, fue la entrega del cetro y la banda blanca de la Cofradía del Grifo a Hernando de Vega. La Cofradía del Grifo nació bajo el amparo de Fernando de Aragón en la época de los Reyes Católicos. Esta tradición había quedado en el baúl de los recuerdos y se retomó con la aparición de los frescos de la época en los muros del Palacio y el centro parroquial. Es por esto que durante la jornada de celebración de la imposición de la banda y el cetro de la cofradía Antonio Alonso Cortés, presidente del CIT de Grajal, hizo un llamamiento a las instituciones competentes para que restauren y conserven estas pinturas. Tras la entrega se ofreció un tentempié a los asistentes que retomaron la época actual.