En el país de nacimiento del Pontífice, cerca de 800.000 personas se reunieron para seguir las exequias.
Los fieles pudieron seguir la retransmisión por medio de una pantalla gigante.
Las monjas de la congregación de Santa Teresa de Jesús tampoco quisieron perderse la ceremonia.
Fieles católicos siguen a través de una pantalla plana de grandes dimensiones el funeral del Papa Juan Pablo II en el interior de la Iglesia Maria Himmelfahrt en Colonia.
Los mexicanos quisieron poner velas en honor a Juan Pablo II mientras veían la ceremonia.
Las pantallas gigantes se instalaron en muchas partes del mundo para que todos los fieles católicos pudieran seguir el funeral.
La Catedral de la Virgen María Inmaculada también se llenó de fieles.
El funeral de Juan Pablo II es uno de los más largos de la historia y en ninguna parte del mundo quieren perderse el ritual de la ceremonia.