El cuerpo del pontífice llegó a la plaza desde el interior de la basílica...
...en hombros de doce sediarios, los antiguos portadores de la Silla Gestatoria.
El cuerpo del Papa fue trasladado a un ataúd de madera de cedro con su cara cubierta con un velo blanco de seda.
El ataúd fue colocado en el centro de la Plaza, donde permanecerá durante toda la ceremonia.
Pocos momentos después comenzó la misa celebrada por el decano del Colegio Cardenalicio, Joseph Ratzinger, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe.
La Plaza de San Pedro y todos los alrededores estaban llenos de fieles y personalidades que quisieron seguir con todo detalle la ceremonia.
En el inicio de la liturgia de la Palabra, la primera parte de la misa, se leyó en español una epístola del apóstol San Pablo y se comenzó a entonar el salmo 22.
La homilía está siendo pronunciada en este momento por el cardenal Ratzinger, quien comenzó recordando las etapas importantes de la vida de Juan Pablo II.
El sol luce en Roma pero el fuerte viento está provocando problemas entre los asistentes a la ceremonia.
Un fuerte aplauso acogió la aparición del ataúd en la puerta principal de la basílica de San Pedro. La procesión partió en medio de toque de las campanas a muerto.
A su llegada al sagrario de la plaza, el ataúd fue colocado delante del altar, en el suelo. Encima le ha sido colocado un libro de los Evangelios abierto.
La despedida de Juan Pablo II está siendo una de las más numerosas de la historia.
Ésta es la espectacular imagen que presentaba la Plaza de San Pedro.