Con trajes multicolores y al ritmo de la orquesta, artistas del barrio londinense de Notting Hill, desfilaron en 80 carrozas y celebraron la diversidad cultural de la capital británica.
Nothing Hill ha logrado convertir su festival en el más grande de Europa celebrado al aire libre, gracias a la pasión de sus inquilinos.
La edición 41 del Carnaval de Notting Hill podría haber sido una más. Pero los atentados del 7-J y los fallidos del 21-J la hicieron diferente...
...«No more shoot to kill!» (¿No más disparar a matar!), gritaban ayer varios jóvenes en las calles del popular barrio londinense.
La fiesta callejera más importante de Europa atrajo a más de medio millón de personas que decidieron desafiar el miedo al transporte público y a las multitudes.
Para algunos londinenses, el último fin de semana de agosto es el más esperado del verano. Pero para muchos vecinos del barrio, es el momento de hacer las maletas y desaparecer.
Desde que nació en 1964, esta fiesta ha ido creciendo hasta el punto de generar más de 134 millones de euros y muchas molestias.
El Carnaval de Notting Hill fue creado por la comunidad jamaicana residente en Inglaterra, y busca simbolizar la variedad de razas, culturas y religiones del país.
Durante cuatro décadas, ha pasado de ser un modesto festejo infantil en el que participaban unas pocas orquestas caribeñas a convertirse en el mayor festival al aire libre de Europa.
La popularidad del carnaval recibió un gran impulso en 1999, tras estrenarse la película «Notting Hill», que protagonizaron el actor británico Hugh Grant y la actriz estadounidense Julia Roberts.