Cosas de aquí | Noches de La Encina
Locos por incordiar
Los Mojinos Escozíos, la banda mexicana Molotov, y Rosendo compartieron anoche el escenario del auditorio municipal de Ponferrada, en un concierto de rock incendiario
La mezcla era incendiaria. El rocanró de los Mojinos Escozíos sonando sobre el mismo escenario que el rap-metal de los mexicanos Molotov, pura provocación en directo, y la guitarra, la voz y la rabia de Rosendo Mercado, el rockero de barrio que nunca se ha querido marchar de Carabanchel. Todos juntos en Ponferrada y todos locos por incordiar, como dice la legendaria canción que Rosendo colocó en todas las emisoras de radio hace veinte años para comenzar su carrera en solitario tras su paso por Ñu y Leño. La propuesta era para echarse a temblar y el auditorio municipal de Ponferrada tembló. Primero con el gracejo andaluz de El Sevilla y su banda de escozíos. El Puto, Chico, El Largo, Vidalito y Zippy son unos monstruos (algo parecido, pero con algunas letras de menos y otras cambiadas, es el título de su último disco) y de sus bocas y sus manos salieron las letras y los compases más vacilones de la noche. Cubiertas sus carnes con un albornoz, paquete postizo en la entrepierna ajustada y zapatos de plataforma, la puesta en escena de El Sevilla fue rotunda. El albornoz no duró ni la primera canción y el vocalista del grupo pudo lucir pronto barriga, mientras la mayor parte del público que ayer acudió al auditorio seguía haciendo cola para entrar, tarde, al concierto triple. Acostumbrados a que se les vaya la perola entre disco y actuación, los Mojinos sembraban al cierre de esta edición el camino para el directo contundente de Molotov con temas extraídos de una discografía que ya acumula siete grabaciones en una década y que ha tenido en el perro Chow Chow uno de sus éxitos más grandes. No menos grande fue el impacto que a finales de los noventa tuvo la canción Puto , de Molotov, que llegó a soliviantar los ánimos de colectivos de homosexuales, aunque la banda mexicana siempre haya dicho que el tema no iba contra los gays. Molotov iba a presentar su disco de versiones Con todo respeto , donde se atreven con canciones tan populares como la Agüita Amarilla de los Toreros Muertos, antecedente hispano del rock irreverente de los mismos Mojinos. Pero para maneras de vivir y de estar sobre un escenario, las de Rosendo. La leyenda de Carabanchel es perro viejo y tiene un público de incondicionales que anoche no tenía prisa por entrar al auditorio municipal, sabedores de que el rockero actuaba el último. Rosendo, que está de gira con su última grabación, Lo malo es.. ni darse cuenta , también debe saber que lo bueno no deja indiferente.