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El Tío Caquichu va por su calle

Alejo visitó la iniciativa que lleva Cáritas en colaboración con Villahierro
Homenaje al pueblo gitano «Si no hubiera sido por él habría habido problemas», sentenció la comunidad gitana arremolinada ayer para dar calor a José García Borja «Tío Caquichu», patriarca de la comunidad romanó leonesa, que cuenta ya con una calle en la ciudad, en el entorno del Área 17, con la que se intenta corresponder a una persona que «representa lo mejor de la sociedad, un tipo extraordinario y especial, ejemplo de convivencia e integración», según describió el alcalde, Mario Amilivia. Humilde en su propia valoración, el Tío Caquichu apuntó que ha sido «un hombre de paz» que ha conseguido avanzar en la integración «a base de hablar con gitanos y con payos», y que cuando ha habido una discusión ha mediado sin considerar la raza. «Si tengo que dar un guantazo a un payo se lo doy y si tengo que dársela un gitano también se lo doy», explicó el patriarca antes de describir que «lo que debe haber es amor, respeto y convivencia entre todos los hombres, ya sean gitanos, payos, blancos o negros». En estos tres pilares ha asentado su labor durante estos años, en los que asegura que «se ha conseguido ya casi todo», aunque solicita que «antes de juzgar a un gitano se le conozca, porque a veces algunos jóvenes cometen algún error y se acusa a todo el grupo». Todo el grupo, entre los que se cuentan sus 14 hijos y su esposa Elvira, su fundió en torno a su patriarca para levantar al este de la capital leonesa, en la ribera del Bernesga a la entrada del municipio, los cantes por la calle con tonos aceitunas que ya tiene León. «Hasta los animales le quieren», aseguró uno de los asistentes entre las palmas. «Podría ser lo que le diera la gana», afirmó el alcalde. «Esto es un orgullo para mí y para todo el pueblo gitano», zanjó el mediador. Un ron baro . Cáritas y los presos El programa de tutela de permisos penitenciarios que desarrolla Cáritas Diocesana de León desde hace casi tres años ha permitido la concesión de unas 300 autorizaciones a internos de la prisión ubicada en la localidad de Mansilla de las Mulas. Así lo dio ayer a conocer el director de la organización no gubernamental, Julio Prieto, durante la visita cursada por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, a las dependencias del colectivo para conocer a fondo esta iniciativa, en la que aprovechó para ensalzar la labor de los 60 voluntarios encargados de acompañar a los internos que se benefician de este programa.