Además, entre 20 y 25 están heridas y hay 20 personas más dadas por desaparecidas.
En el momento del accidente había en el local entre 50 y 60 personas, muchos de ellos niños.
De hecho, de las cinco víctimas mortales rescatadas, una de ellas es un menor de siete años.
Los trabajos están siendo dificultados por la gran cantidad de nieve acumulada tras las fuertes nevadas de los pasados días, y por la necesidad de apuntalar los restos del edificio que aún están en pie.
La localidad de Bad Reichenhall se encuentra situada en el sur de Alemania, en plenos Alpes bávaros, muy cerca de la frontera con Austria.
Los entrenamientos de un club de hockey infantil se habían suspendido media hora antes de que el techo del palacio de hielo se derrumbara, porque ya advirtieron el peligro que suponía la acumulación de nieve.
Para facilitar las tareas de rescate ha llegado al lugar una grúa de grandes dimensiones, de 20 toneladas, que ayudará a levantar la cubierta y el resto de escombros.
El palacio de hielo de Bad Reichenhall es una construcción de los años 70 y un grupo de expertos estaba estudiando si convenía renovarlo o era mejor derribarlo.
Unas 300 personas participan en las labores de rescate entre policías, Cruz Roja, soldados, bomberos y unidades llegadas desde la vecina Austria.