CORNADA DE LOBO
Oh, la lá
SÁ VA BIAN, mesié, de puro tres mal. ¿Nos puede contar alguien qué está pasando en la France con los camiones cisterna cargados de vino español que los franceses importan ahora sin coto? Porque les cortan la ruta, los boicotean, les orrillan y les arremeten con toda estaca y mala ley... Agicultores gabachos y ganaderos ibéricos están en guerra sorda que aquí no asoma a los telediarios porque es tiempo de achantar y, prieto el esfínter, ensayar una sonrisa oblicua ante esa relación primaveral que intermitentemente tenemos con este vecino; toca beso negrillo y minimizar la eterna guerra. ¿Y por qué en la vertiente española de los Pirineos nuestros ganaderos proceden con no menor y ciega virulencia contra las cisternas francesas cargadas de una leche que viene sobre ruedas para convertirse en mantequilla con la que untarnos después el déficit en la balanza, o sea, el culo, que es con lo que empujamos la puerta de las cuadras que aquí vamos cerrando?... La leche es indigesta y el hombre es el único mamífero que sigue amorrado a la ubre del tetrabric después de superar la lactancia, los lecheros siempre andan a leches y, cuando hay tormenta, se corta y se agría, así que vayamos con el vino, que te achispa o te aceporra, te alegra o disparata, te hace amigos o te engorda la bronca tonta.. ¿Para qué necesitan los franceses vino español a granel en pantanadas de cisterna?... Lagarto lagarto, cocodrile cocodrile, lacós lacós... Teniendo en cuenta que los franceses son los únicos europeos que se fuman la legislación comunitaria que prohibe echar azúcar al vino, lo que llaman chaptarización o parecido, a fin de añadirle al caldo los grados que la naturaleza le negó, cualquiera está en derecho a sospechar que esa carrada de vino baratejo, manchego o innombrado que pasa los Pirineos es, sin embargo, un vino curiosillo para que lo conviertan allí en un boyolé o en un bordó que exportarán a países donde el rico es tonto y el pobre listo bebe cerveza. Es una guerra más, también sorda; no sale en teles (sólo gacetilla escrita): Francia quiere meter osos pardos en el pyrineé francaise y los ganaderos del pacá español, o los propios franceses, se están ciscando en sus muelas. Han dicho que les van a matar. A los osos; y a los franceses, como se les ocurra invocar a Napoleón. Qué clima.