Bruselas se rinde al mencía
Oro para los Peique Selección Familiar y Viñedos Viejos, oro y plata para los Bembibre y Cepas Viejas y plata también para el prieto picudo Don Suero en el Concours Mondial Tilenus y Vi

Los vinos leoneses, los mencía del Bierzo y los prieto picudo de Tierras de León, siguen sorprendiendo a los críticos internacionales. Aunque quizá ya no sea sorpresa la sensación que causen, a la vista del extensa relación de premios que unos y otros han cosechado esta temporada. Tres medallas de oro y dos de plata es el extraordinario balance de la cita que cierra la temporada, sin duda una de las de mayor prestigio internacional. El Concours Mondial de Bruxelles, que este año, en una experiencia sin precedentes, se trasladó a Lisboa, sin duda como reconocimiento a la pujanza de los vinos portugueses, reunió a más de cinco mil caldos de todo el mundo, aunque casi una quinta parte de los mismos -995 exactamente- eran españoles. En un concurso de altura, fueron vinos de altura, del Bierzo y de Tierras de León, los que cerraron el extraordinario balance de tres medallas de oro y dos de plata. Peique, la joven bodega familiar de Valtuille de Abajo, se hizo con dos de esos tres oros. Fueron para el Selección Familiar 2002 y el Viñedos Viejos 2003, dos monovarietales mencía con dieciocho y doce meses de crianza, respectivamente. Otros dos cien por ciento mencía, el popular Cepas Viejas y el Bembibre, ampliaron con un oro y una plata el impresionante palmarés de Dominio de Tares. Fiel a su cita con los premios, el prieto picudo de mayor renombre, el Don Suero 2000 de Vile, sumó la otra plata para la representación de Tierras de León. En el caso de Peique, una bodega que ocupa a toda la familia, estos dos galardones vienen a sumarse al Baco de oro que ya tenía el Peique Joven del 2004. Pero sobre todo son un reconocimiento a la extraordinaria labor del equipo humano de la bodega, que en el aspecto técnico lidera el enólogo Jorge Peique. Para Dominio de Tares son dos premios más a sumar al extraordinario palmarés que atesoran las elaboraciones de Amancio Fernández, otro de los enólogos de referencia del nuevo vino del Bierzo. El Cepas Viejas ya tenía nueve galardones de distintos concursos, mientras que para el Bembibre es el cuarto de una relación que ha de ir en aumento. El Don Suero suma una distinción más este año -que parece ser su año- después de la plata en el Vinalies parisino de este año. De antes tiene un Gran Bacchus, un Bacchus de oro, plata y bronce en Burdeos... BEMBIBRE Embotellado tras quince meses de permanencia en barrica. Color rojo picota muy cubierto con tonalidades violáceos en el menisco. En nariz aparecen recuerdos frutales muy intensos, así como tonos florales bien ensamblados con regaliz, chocolate, tofe y especiados procedentes de los robles utilizados. De muy buena estructura, ofrece un paso en boca graso, pleno, suave y elegante. Final largo, con muy buena persistencia. CEPAS VIEJAS Color rojo picota bien cubierto, con tonalidades violetas en el menisco. En nariz aparecen recuerdos frutales muy intensos (frambuesa, cereza) y florales (de la gama de las violetas) todos ellos muy bien ensamblados con una madera fina con recuerdos a regaliz chocolate, tofe, vainilla y especiados. En boca es suave y elegante, con matices varietales y torrefactos en retronasal, y con un final amplio. Nueve meses en barrica. PEIQUE VIÑEDOS VIEJOS Rojo picota madura, muy cubierto, con ribete morado. En nariz despliega un abanico de aromas de fruta roja y negra, especias, chocolate, vainilla, tostados de madera nueva, torrefactos y un discreto fondo balsámico y mineral. En boca es amplio y carnoso, aterciopelado, con hollejo bien maduro. Final balsá-mico con notas de regaliz. PEIQUE SELECCIÓN FAMILIAR Mencía de color cereza picota de capa alta y borde morado, con una gran corpulencia. Es de lágrima muy definida y de caída lenta. En nariz ofrece un abanico de aromas elegantes marcado por frutos del bosque, maderas aromáticas, especies exóticas, tabaco y compleja expresión mineral. En boca es rotundo, con un ataque corpulento largo y equilibrad. Tánico, terroso, de gran estructura y cierta acidez. DON SUERO Monovarietal prieto picudo, es de color cereza picota madura, profundo y muy intenso. En nariz, bouquet de fruta roja y negra, bien conjuntado con notas de maderas nobles, especias y vainilla procedentes de la crianza en barrica. En boca, poderoso, amplísimo, sabroso y persistente en el posgusto. Taninos potentes que auguran larga vida. Mejorará notablemente en botella con el paso del tiempo. TILENUS PAGOS DE POSADA RESERVA Vino de guarda procedente de viejos viñedos de la variedad mencía, cuyo bajísimo rendimiento y su perfecta orientación dan como resultado esta obra de gran concentración polifenólica y amplia finura tánica. Presenta un vino de intenso color rojo rubí con ligeros reflejos caoba. En nariz encontramos mucha y muy intensa fruta, complementada con los aromas más finos procedentes de unas maderas francesas nuevas de altísima expresión.