Su vulnerabilidad aumenta por el crecimiento de la agricultura, los incendios o la contaminación
Las montañas albergan el 10 % de la población y numerosos recursos
La Carta de las Montañas quiere compatibilizar su protección con el bienestar
Las montañas son esenciales para la vida del planeta porque, además de albergar al 10% de la población mundial, son fuentes de recursos tan valiosos como la biodiversidad, el agua, la energía, el alimento o el ocio. Según la ONU, su vulnerabilidad aumenta debido a factores como el crecimiento de la agricultura, los desastres naturales, los incendios forestales, el desarrollo de infraestructuras, la contaminación y las guerras. A ello hay que añadir los efectos del cambio climático que causan el deshielo de glaciares y cambios en la biodiversidad. Las regiones montañosas más perjudicadas están en el continente africano, además de por la intensificación agraria, por haber sido escenario de más del 60% de los conflictos armados, seguidas por los ecosistemas montañosos de Suramérica, afectados también por los terremotos. Las menos alteradas son las de Norteamérica, Centroamérica y Groenlandia, aunque estas últimas serán las que más sufran los efectos del cambio climático. Por su parte, las del noroeste andino, California y el Cáucaso son las que tienen más amenazada su flora y fauna. Además, las montañas constituyen el mejor refugio para la biodiversidad cuyos hábitats han desaparecido en las partes bajas por su transformación en campos de cultivo y pastizales. Es el caso de los bosques tropicales en lo que habitan especies tan representativas como el gorila de montaña (África), el oso de anteojos (Andes) o el panda rojo (Himalaya). En España, según Ecologistas en Acción, la Carta de las Montañas se presentó en el año 2002 como un adecuado enfoque integral para la gestión conservadora de las áreas de montaña. Sin embargo, cuatro años después de la única propuesta existente en España para su protección y su compatibilización con el bienestar de sus habitantes el documento sigue sin ser aprobado por el Gobierno. Presión urbanística Desde la organización conservacionista se advierte que, lejos de mejorar la sensibilidad de las autoridades ambientales respecto a las importantes funciones ecológicas, sociales y económicas que desempeñan los sistemas naturales de las montañas, las zonas montañosas están cada vez con más frecuencia en el punto de mira de proyectos de explotación insostenible de sus recursos y espacios. La presión urbanística está detrás de buena parte de estos proyectos, que generalmente están vinculados con promociones diseñadas para el uso multitudinario, con el aliciente de la alta calidad paisajística y a menudo la vecindad de espacios naturales protegidos. Y lo que aún es más grave, en algunos casos los intereses económicos están llevando al extremo de forzar cambios en la legislación ambiental de estos espacios para permitir la construcción de este tipo de complejos. Con el fin de denunciar la situación de amenaza, desprotección o destrucción de numerosas áreas de montaña locales, Ecologistas en Acción realizó recientemente una jornada solidaria con la divulgación y reivindicación de la Carta de las Montañas que consistió en la ascensión simultánea y coordinada a una treintena de ellas repartidas a lo largo y ancho de la geografía nacional.