CORNADA DE LOBO
La comedia
DIFUNTO que Dios perdone: la corralona de comedias se va al tacho, la diñó el Emperador, ay... y ya está tieso bajo una capa de cien responsos, mil lagrimones membrilleros y un mar de ayes en una faltriquera vacía que soñó llenarse de pastizara pública. Ese teatro en el que todos tenemos invertido mucho tiempo y sueños de celuloide o bambalinas (incluídas cabezaditas de aburrimiento postinero), ese teatro con butacas pro fomento de la artrosis, ha cerrado entre cierta escandalera pública y muchos lamentos instruídos desde el coitus interruptus de la parte contratante de la primera parte que esperaba que el untamiento de la ciudad untara también aquí lo pertinente y lo impertinente. Que pague el municipio. Tiene bemoles este concierto. Un ciudadano sin gabardina y con el culo muy pelado de ir a clausuras reflexionó y concluyó: ¿Ofertaron este teatro a la ciudad o brindaron cuota de ganancia cuando el negocio boyaba en su cómodo beneficio?... ¿Quién dijo ay cuando se fueron liquidando el Condado, Azul, Avenida, Lemy, Ventas, Mary... o el Trianón, en cuyas entradas también se estampaba Elde como dueña y señorona?... ¿Quién dijo que con el Emperador se cerraba el único teatro de la ciudad, cuando auditoriums, musacs, centros educativos, paraninfos y hasta salones plenarios de corporación colman con hartura la demanda de teatralidad y teatreros?... ¿Ofrecieron los amos el teatro a la municipalidad porque no cabía recalificación o aventuras comerciales que cupieron en los anteriormente cerrados?... Razones que, a mayores, alega el desgabardinado: Si el untamiento se quedara con este teatro (qué necesidad hay, salvo piedad tuerta o amiguismo espabilado), tendría que meter personal de mantenimiento y gestión (más funcionarios)... tendría que enchufarse un director (tortas entre lameculos)... tendría que (y aquí viene la sangría) llenarse de contenidos y barullo, traer más comedias y comediantes, librar morterada a montajes, performances y danzantes... uy, qué peligro... juasús, qué dineral... aylavirgen, cuánto tráfico... Y es que nos condenan a ser sólo mirones de una cultura-espectáculo algo putona. De modo que, atendiendo al luto de estas fechas, lamente hoy la cazurrancia la muerte de este teatro, entiérrele con decoro, llore lo justo y... avive el seso y despierte...