Cosas de aquí | Pocas luces...
Apaga la luz que me da la risa
A pesar de que la decoración de Navidad se ha puesto antes que otros años, su modestia y el hecho de que algunas de las luces estén fundidas confunde a los viandantes

Imagen de una de las guirnaldas navideñas que ha instalado el Ayuntamiento en la Calle Ancha
Desde las luces que Gallardón puso en Madrid y que definían la Navidad de una manera difícil de superar (recuerden las palabras con que Eva Lootz adornó las calles de la villa: Reverso Relieve Resaca Cuerno o Urbe Merienda Torrija Mechero) nadie había visto nada igual. ¡Venga ya! En lugar de indicar la llegada de la Navidad, las memeces luminosas que nos ha obligado a soportar la concejala parecen darnos la bienvenida a Torremolinos 73 , ya saben, esa película de difícil clasificación, loa absurda a la España hortera de las postrimerías del franquismo. Lo peor de las iluminación es que no cumple con su cometido. A ver, no es que las guirnaldas no luzcan, es que ¡ni siquiera se ven! Aunque, por otro lado, supone un alivio para la mayoría de los ciudadanos, que no tienen que pensar en lo tiesos que se van a quedar con las fiestas y en la dieta que tendrán que comenzar el día siete de enero. Aún así, no se crean, que hay muchos que apoyan a la concejala. Yo estaba de su lado, pero me ha podido mi entusiasmo navideño. Verán, me encanta la Navidad, la Misa del Gallo, gastar todo lo que encuentre en la cuenta y comer de manera infame, tipo festín de Babette. Pero a lo que voy, los fans de María José Alonso arguyen que no es que las bolas estén fundidas, sino que el Ayuntamiento se ha unido al plan de ahorro y desconecta la mitad de la instalación para gastar menos. Jomío, que manera de velar por nuestros intereses. También dicen que está dentro de un proyecto con el que nos descontarán la diferencia del recibo del IBI (a mí esto último me da un poco igual porque sigo viviendo a la sopa boba). El caso es que se cuenta que la solución para no ver las luces fundidas (esta frase es una especie de pleonasmo ¿no creen?) es taparse el ojo izquierdo o el derecho, según el sentido que lleve el caminante o la preferencia política de cada cual, aunque creo que Susana Travesí ha asegurado que caminará por León con una venda en los ojos. La gente (mira que es mala y retorcida la gente) también ha puesto a escurrir la forma de las guirnaldas. Hombre, no se parecen a los de Munich o París, pero no están tan mal. Mi preferida es la que han puesto en la Calle Ancha. Si hombre, es una flor de diez tallos, o al revés, en rojo bermellón y amarillo, que parece la entrada a una de esas atracciones de feria que se ponen al lado de la rifa de la muñeca ch... (que ordinariez). Ahora, que la mejor es la de los pinos azul eléctrico que voy a robar para ponérmelo tipo ambientador en mi coche.