España fue el país de la UE donde más creció el número de divorcios y de abortos en los últimos diez años, según el informe
, publicado por el Instituto de Política Familiar (IPF). Su director, Eduardo Hertfeler, atribuyó ese aumento a que
y que, a su juicio,
. El IPF es una organización con sede en Madrid que se define como
y está dedicada
, según señala en su página web. El portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, que asistió como invitado y patrocinador a la presentación, pidió vencer la, a su juicio,
. El nuevo estudio anual recoge datos sobre la
de las cifras de población, natalidad, matrimonios, hogares y políticas familiares en los Veintisiete Estados miembros de la UE. Destaca que en la UE se producen cada año un millón de divorcios, una cifra asentada después de que las rupturas matrimoniales hayan crecido un 55% entre 1980 y 2005. En España la cifra subió un 183% entre 1995 y 2005, el mayor ritmo de aumento de toda la UE, por encima de Portugal (89%) e Italia (62%). En 2006, la cifra de divorcios en España rozó los 160.000, lo que le sitúa como segundo país de la Unión con más rupturas tras Alemania (200.000). En cuanto al número de abortos, en España aumentó un 75% en diez años, de nuevo el mayor alza de la UE, por delante de Bélgica (50%) y Holanda (45). No obstante, los países comunitarios con más interrupciones del embarazo en 2004 fueron Francia (más de 210.000), Reino Unido (194.000), Rumanía (191.000), Italia (más de 136.000) y Alemania (más de 129.000), mientras que en España ocupó sólo el quinto lugar con 84.985 casos. El informe revela que el número de bodas en los Veintisiete menguó un 22,3% entre 1980 y 2005 y que cada vez nacen más niños fuera del matrimonio (el 33,1% del total de los bebés). En paralelo, entre 1982 y 2006 los nacimientos decrecieron un 16,6% y el número medio de hijos por mujer en edad fértil en algunos países se situó, según los autores, en un
: Reino Unido (1,28), España (1,34) e Italia (1,34). Hertfelder alertó de que en la UE sólo Francia y Holanda registran un aumento de la población no debido al saldo migratorio, y que, de mantenerse la tendencia, el crecimiento de la población europea será nulo en 2025.
Más dinero para la familia Para fomentar la natalidad e invertir la tendencia el envejecimiento demográfico, el informe pide un aumento de las dotaciones presupuestaria en favor de la familia que, según sus datos, reciben sólo uno de cada 13 euros del gasto público europeo. España y Polonia son los estados miembros que menos gastan en este capitulo, con cifras inferiores al 1% del PIB (en el caso español, 0,68%), frente a Dinamarca o Luxemburgo, que rozan el 4%.
, explicó Hertfelder. El informe también defiende propuestas concretas como la reducción a la mitad del IVA sobre los productos infantiles básicos (pañales, cremas hidratantes, alimentos), la creación de centros de atención para futuras madres o la concesión de bajas por paternidad de entre 4 y 6 semanas. Asimismo, aboga por articular una política específica de apoyo a las familias desde las instituciones europeas.