Diario de León

Gente de aquí y allá

Catorce toneladas de paseo

El escocés James Barr protagoniza en Puente Villarente una exhibición grandiosa de fortaleza, atracción en la reapertura de la margen derecha del Porma como zona de recreo

James Barr, en plena exhibición en Puente Villarente, arrastró una hormigonera de 14.000 kilos

James Barr, en plena exhibición en Puente Villarente, arrastró una hormigonera de 14.000 kilos

Publicado por
L. Urdiales - redacción
León

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Un hombre fuerte -muy fuerte según corresponde a quien es capaz de hacer girar en el aire un poste de madera- se convirtió ayer se como la principal atracción del espacio de recreo de Puente Villarente, que recupera el uso tradicional de merendero. James Barr fue la atracción, la causa de asombro de los asistentes a la reapertura de la orilla oeste del Porma a su paso por la localidad leonesa como lugar de asueto. Barr vino a León con un historial repleto de hazañas que parecen fábulas. Cómo, si no, considerar que un ser humano echa mano a una hormigonera de catorce toneladas, catorce mil kilos uno sobre otro, y arrastrarla sobre veinte metros; cómo definir de otra forma que leyenda que un ser humano sea capaz de mandar a medio centenar de metros una piedra de nueve kilos de peso; leyenda se antoja, a primera vista, cualquier relato relacionado con un hombre que se implica en una historia de poner en órbita un pilón de 25 kilos con la única ayuda de sus brazos. Fábula sería, a no ser porque las cientos de personas que acudieron al reestreno del Porma como zona de recreo de Puente Villarente dan ahora fe de que lo que vieron es real. Que un tipo escocés, que atesora un manantial de fuerza, puso en marcha 14.000 kilos de camión hormigonera; o que hizo girar un poste en el aire con el mismo esfuerzo que un mortal emplea para mover una vara; que maneja piedras de grosor igual que un gigante guijarros. El forzudo satisfizo las dudas creadas entre los asistentes, recelosos de que el cartel de reapertura del área de recreo a los pies del puente de la N-601 se ajustara del todo a la realidad. La exhibición cumplió fielmente con el guión. A pocos metros del escenario que empleó Barr para la clase práctica de fuerza se asienta un punto de disfrute veraniego. Un entorno que toma el testigo de la vieja chopera -al tiempo que crece la nueva plantación- que ya cuenta con minigolf, ideal para practicar la modalidad del golf patting, donde las bolas corren a ras de césped, en un campo de nueve hoyos. La margen derecha del Porma presenta una nueva alternativa para la práctica del deporte acuático, adecuada ya para el paseo en piragua y canoa. El relato de mejoras añade la mejora de zonas específicas para la práctica de juegos de estrategia. El resto de la disposición parece más tradicional: barbacoas y merendero, complemento de un día festivo al aire libre. La oferta se conjuga en Puente Villarente, donde un forzudo demostró cómo se llevan catorce toneladas de paseo.

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