A CADA DÍA SU AFÁN
Testigo de esperanza
«Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano». Se cumplen en estos días 25 años desde la primera visita de un Papa a España. Esas palabras fueron pronunciadas por Juan Pablo II el día 31 de octubre de 1982 nada más bajar del avión en el aeropuerto de Barajas. Habría tenido que venir para la inauguración del IV centenario de la muerte de Santa Teresa. El atentado sufrido en la Plaza de San Pedro hizo que se retrasara en un año aquel viaje tan esperado. De hecho iría a postrarse ante los sepulcros de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz, sobre el cual había escrito en otro tiempo su tesis en teología. Durante aquellas diez jornadas de su permanencia en España fue recorriendo las mayores ciudades de nuestro país pero también visitó santuarios importantes como los de Alba de Tormes, Guadalupe, Loyola, Javier y Montserrat. También encontró tiempo para acudir a Alcira para mostrar su cercanía a las gentes de la ribera del Júcar, afectadas por las tremendas inundaciones de los días anteriores. El Papa habló en aquellos días de la vida contemplativa y del trabajo, de la tarea de los teólogos y de las condiciones para la investigación universitaria, de la familia y de la educación escolar. Habló a los sacerdotes y a los seminaristas. Meditó en voz alta sobre la vocación religiosa y la tarea misionera de la iglesia. Se dirigió a los enfermos y a los ancianos, a los universitarios y a los hombres del mar. En el encuentro con los jóvenes en el Estadio Bernabéu les invitó a poner en práctica el programa de las bienaventuranzas evangélicas. El Papa pronunciaría en la catedral de Santiago de Compostela un precioso discurso dirigido a Europa. Antes de tomar el avión en el aeropuerto de Labacolla nos deseaba a los españoles que supiéramos iluminar desde la fe nuestro futuro y construir sobre un humanismo cristiano las bases de nuestra actual convivencia. En estos días se cumplen 25 años de aquella visita histórica. Desde entonces ha cambiado bastante el panorama social y religioso de España. Junto a innegables progresos se constata un ataque continuo a la Iglesia, desde fuera, pero también una deserción interna de muchos cristianos. En aquel momento parecía que nuestro riesgo era la complacencia en el pasado. Hoy se trata de ignorar el pasado y apenas se programa el futuro. La ideología de la postmodernidad nos invita a vivir al día, aprovechando las ventajas de un presente tan frívolo como desencantado. Sería éste un buen momento para recordar los mensajes de aquel Papa que venía como «testigo de esperanza», según afirmaban los miles de carteles que lo saludaban por todas partes. Y para animarnos a vivir esperanzadamente la tarea de cada día, en la fe y la concordia ciudadana. Todos los días: Exposición «De ayer a hoy. El anuncio de la Buena Noticia» (Iglesia de Palat del Rey, León; laborales, de 10,00 a 14,00 y de 16,00 a 20,00 h.) Día 4: XXXI Domingo del Tiempo Ordinario: Misa de Acción de Gracias por las Beatificaciones (S. I. Catedral, Astorga, 17 h.) Día 5, lunes: Memoria de las Santas Reliquias Diocesanas (Astorga) Reunión de Obispos, Vicarios y Arciprestes de la Provincia Eclesiástica (Astorga y León, más Oviedo y Santander) (Covadonga). Hasta el día 7 Vida ascendente: Misa por difuntos (S. Juan y S. Pedro de Renueva, León, 17 h.) Día 6, martes: Reunión de la Comisión de la Acción Católica General (Padre Isla, 34, León, 17 h.) Día 7, miércoles: Reunión del Equipo Pastoral Familiar (Casa de la Iglesia, León, 19 h.) Consejo de la Del. de Apostolado Seglar (Casa de la Iglesia, León) Día 8, jueves: Misa de Acción de Gracias por las Beatificaciones (S. I. Catedral, León, 18 h.) Día 9, viernes: Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán.