QUERIDO MUNDO
El chico del telediario
IGNORO a qué principios periodísticos obedece la presencia en casi todos los telediarios de TVE del coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. Sea cual sea el asunto de que se trate y aparezca quien aparezca en representación del PSOE y del PP, el que no cambia nunca es el líder de IU, que no pierde oportunidad de aparecer en la pantalla. Y como no es cosa de culparlo a él, hay que preguntarse qué extraña política informativa siguen los telediarios de TVE. Aunque quizá esto cambie después de que las encuestas lo hayan situado en segundo lugar, detrás de Zapatero. Una primera respuesta, periodísticamente muy ramplona, diría que Llamazares comparece en virtud de que representa a una de las tres fuerzas de ámbito nacional. Pero este enunciado, así, a palo seco y sin otro matiz, ya no se recoge en ningún libro de estilo con algún prestigio. Porque, aún en el caso de atenerse a este principio -que exigiría cuando menos alguna proporción con el cuerpo social que representa-, lo normal sería que, tras una intervención del ministro de Interior, respondiesen las personas que se encargan del mismo asunto en el PP y en IU. El PP así lo hace, pero IU, no. Sea el asunto que sea, por Izquierda Unida siempre habla Llamazares, que, como ha demostrado, sabe de todo, y lo mismo defiende a su admirado Hugo Chávez -sin importarle sus actitudes antidemocráticas- que pide más gasto social sin explicar en qué. Gaspar Llamazares me parece un político notable, que representa a una izquierda dialogante y no estridente. Tal vez nada humano le sea ajeno, pero creo que le hacen un flaco favor convocándolo en todos los telediarios a meter la mar en un pozo. Ni su saber multidisciplinar da para tanto, ni él debiera abarcar tantas materias. Aunque, insisto, el responsable es el que solicita sus intervenciones, casi siempre en respuesta primera a cualquier intervención del PP. Cabría para maliciarse -sin ser un lince- maniobras informativas o flujos noticiosos no equilibrados. Pero no es mi intención incurrir en ninguna de esas sospechas, sino solo preguntar: ¿a qué viene una presencia tan reiterada de Gaspar Llamazares en TVE? ¿Es lo suyo un privilegio o una utilización torticera?