Algunas características del ADN pueden determinar la actitud ante el dinero
La generosidad y la avaricia, están relacionadas con los genes. Así se afirma en un estudio realizado por expertos de la Universidad Hebrea de Jerusalén tras llegar a la conclusión de que existe una influencia genética en las diferencias en el comportamiento altruista de las personas, porque hay diferencias en su ADN que están relacionadas a las distintas formas de comportarse. Durante la investigación, los participantes debían decidir si compartir o no con otras personas una determinada suma de dinero que habían recibido previamente. Según explican los científicos, en todos aquellos que mostraron una actitud generosa, el gen llamado «arginine vasopressin receptor IA» aparece de una forma más alargada que en el resto de las personas, lo que permite realizar una identificación positiva. En otro ensayo efectuado con anterioridad también se determinó que niños con autismo tienen el citado gen en una versión mucho más corta, lo que podría explicar la base genética de una actitud cercana a la discapacidad cuya característica fundamental es una alteración en la dinámica de comunicación con la sociedad. En los dos casos se puede hablar de una actitud alterada de comportamiento que los expertos llaman prosocial. Los autores del estudio aseguran que cada conducta del ser humano es determinada por los factores genéticos y ambientales que influyen juntos y en forma interactiva en el comportamiento. Lo importante es descubrir el componente genético de cada conducta. Frente a los temores que pudieran surgir, creen que nadie se molestará en investigar si una persona tiene o no un gen que sea responsable de actitudes de mayor o menor generosidad; sin embargo, en casos de ciertas alteraciones, sí se puede intervenir para cambiar la situación. Lo más complejo en psicología es encontrar cómo la base genética puede interactuar con el ambiente para crear conductas más apropiadas y personas con capacidad para adaptarse, crecer y ser más felices.