Metro y medio de soldado
Un informe de Naciones Unidas sobre la situación global de los niños soldados señala que decenas de menores siguen actuando en grupos armados no estatales al menos en 24 países del mundo

Un niño soldado sostiene un fusil en Liberia
La Coalición Española para Acabar con la Utilización de Niños y Niñas Soldados denunció ayer que los esfuerzos internacionales para poner fin a la utilización de menores en conflictos armados son insuficientes y lograron avances escasos en los últimos cuatro años, según el Informe Global 2008. El documento recopila datos de 197 países entre 2004 y 2007, el segundo informe elaborado por esta coalición, integrada por Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, Fundación el Compromiso, Save the Children y el Servicio Jesuita de Ayuda al Refugiado, entre otras. El Informe Global 2008 denuncia que decenas de miles de niños y niñas siguen actuando en grupos armados no estatales de al menos 24 países o territorios y que más de 63 gobiernos del mundo -entre ellos el británico y el estadounidense- permiten el reclutamiento voluntario de adolescentes de 16 y 17 años. No obstante, Eva Aguilera, de Amnistía Internacional, ha destacado el aumento en la cantidad de países firmantes -de los 77 que había en 2004 a los 120 de 2007- del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe la participación de los niños en conflictos armados. «Sin embargo, 20 países que han firmado ese documento siguen promoviendo el reclutamiento voluntario de menores», ha denunciado Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, portavoz de la Coalición Española, quien ha explicado que en 2005 las fuerzas británicas desplegaron a menores de 18 años en Irak. Birmania sigue siendo, según el informe, el gobierno «más persistente» en reclutar de forma obligatoria a niños en su ejército, implicado desde hace mucho tiempo en operaciones contra una serie de grupos étnicos armados, explica. Además, los daños producidos por el ciclón Nargis pueden empeorar la situación de estos niños, según la portavoz de Amnistía. «En la medida que la situación política entre los grupos étnicos se deteriore, la tendencia es que se reclute a más niños y niñas en las fuerzas de combate», advierte.