Diario de León
Publicado por
LUIS ARTIGUE
León

Creado:

Actualizado:

ESTA SEMANA SE nos ha muerto una persona afable con una vida digna de ser emulada y, sin él, en León hay menos bondad. Se ha muerto un conversador prodigioso -excelente contertulio con el que comí, reí y crecí en tantas ocasiones- y por eso ahora, y en nombre de Juan Lozano, el fiscal Félix Herrero, Enrique López, David Ordóñez, Germán, Coque, Ismael, Chencho -te recordaremos siempre- y el resto de amigos de Las Lleras, La Hornera y el Alto de Araya, escribo algo que Pepe, que me leía cada sábado, ya no leerá¿ De todos modos creo que escribir sigue teniendo sentido y por eso ahora lo hago así, digresivo, raudo, torpe, porque tengo el corazón en la mano y corro el riesgo de que se me caiga y lo salpique todo. Pepe Quirós, como bien cuenta Plácido -una de las personas que más cerca estuvo de él en el hospitalario territorio de la amistad- le gustaba autodenominarse "el Cónsul de Babia" porque nació en Láncara de Luna casi por decisión propia pero, cuando las aguas del pantano anegaron ese punto de partida, su familia se trasladó a vivir a Sena de Luna. Éste hombre tan dotado para la alegría mostró pronto una sobresaliente inteligencia -todos recordamos admirados su prodigiosa memoria- que le condujo hacia el camino del estudio y, con dedicación y perseverancia, se convirtió en un hombre de leyes y un hombre de bien, que en él eran sinónimos. En este sentido, aunque como me ha contado su sobrino Javier Chamorro él quería haber sido médico, en su curriculum profesional consta que fue licenciado en Derecho y Graduado Social, Decano de los Jueces de León, Presidente de la Audiencia Provincial, Profesor de la Universidad de León y un hombre muy querido. Como docente dio clase a personas destacadas de la política nacional como José Luis Rodríguez Zapatero y José Antonio Alonso, e incluso trabajó a su mando María Teresa Fernández de la Vega, y todos ellos llevan dicho dato a gala a pesar de que, como bien decía de él el sastre que le hacía los pantalones, "éste carga hacia la derecha". Pero, por encima incluso de su prestigio profesional, le calificaba su humanidad. Casado orgullosamente, tenía un exquisito sentido de la familia que me llamaba la atención, y esa forma de ver la vida llena de concordia y bonhomía afloraba en todo lo que tenía que ver con su ejercicio profesional. En este sentido cuenta Cesáreo Álvarez la vez que un empresario despidió justamente a un empleado que acababa de ser padre, y este empleado denunció a su jefe por despido improcedente acabando finalmente ambos ante el juez Pepe Quirós. Y Pepe, tras escuchar a ambas partes con paciencia de pescador, mando a jefe y empleado a su despacho, y allí dijo que si regresaba a la sala tendría que dictar una sentencia que dejaría sin biberón al bebe del empleado, y por lo tanto proponía que llegaran a un acuerdo de conciliación. Y el jefe, conmovido por la empatía profunda y gran humanidad del señor juez, aceptó. Igualmente, por citar sólo otro ejemplo contado esta vez por su sobrino José Luis -también compañero contertulio- se presentó en el juzgado de este juris-prudente, de esta gran persona y personaje del León de toda la vida, un empresario que había despedido a un empleado suyo "por presentarse al trabajo en reiterado estado de embriaguez", y dicho empresario resultó ser íntimo amigo de Pepe Quirós. Entonces su señoría, este juez tan humano como un Salomón de pueblo, se inhibió alegando que él había disfrutado de las bondades de "los efluvios de la alegría compartida" en ocasiones con el tal empresario, y por eso no se consideraba en condiciones de juzgar al empleado¿ En fin, toda ciudad tiene sus grandes hombres que la singularizan y humanizan, y la nuestra acaba de perder a un juez insigne que supo mirar la vida con ecuanimidad, pero también vivirla "aprovechando los tres turnos"¿ Toda persona tiene su forma de llorar y escribir es la mía... Pepe, estés donde estés, gracias por tu magisterio de todo corazón. 1397124194

tracking