La población infantil procedente de otros países ha pasado del 1,35% de 1998 al 11,8% del 2008
La muñeca multicultural es el nuevo reto de los jugueteros por la inmigración
El objetivo es plasmar los rasgos de las distintas culturas como reflejo del 10% de inmigrantes

Las muñecas con rasgos de otras culturas se han convertido en objetivo de la industria juguetera
efe | alicante
La fabricación de muñecas con aspecto y rasgos de distintas culturas se ha convertido en una nueva prioridad del sector juguetero español, como reflejo de que más del diez por ciento de la sociedad es de origen inmigrante.
El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), José Antonio Pastor, ha explicado a Efe que «la cuestión fundamental es el incremento del número de población infantil inmigrante», que en la última década ha pasado de suponer el 1,35 por ciento (1998) al 11,08 en 2008.
Para el presidente de la patronal, históricamente los juguetes han tratado de adaptarse a los cambios sociales y el espectacular incremento de los niños de otras nacionalidades no puede ser un fenómeno ajeno.
Las diferencias
«Si los niños pueden jugar en el patio de la escuela con una amiguita procedente de China o un niño de algún país de África, ¿por qué no iba a poder reproducir esta vivencia en sus juegos?», se pregunta. Pese a que siempre ha habido algunos modelos de muñecas de otras culturas, hasta hace unos años eran prácticamente iguales a las clásicas a excepción del tono de piel, mientras que actualmente se cuida cada detalle, como las diferencias en los ojos, la boca, los vestidos y hasta la presentación de la caja.
La patronal carece de cifras concretas pero muchas de las jugueteras han pasado a volcar sus esfuerzos en sacar nuevas muñecas multiculturales o étnicas, como es el caso de una de las que más factura, Famosa, con sede en Onil (Alicante), que espera cerrar 2008 con 170 millones de euros de ventas.
Esta empresa ha sacado esta temporada como novedad la «recién nacida Nenuco China», que se asemeja a un bebé de ocho meses que se hace pipí tras tomar el biberón, y también ha lanzado otro modelo algo mayor, llamada «Chinita», de entre 12 y 14 meses, que se puede bañar y sentar y con pelo negro cortado a estilo oriental. Además, también es nuevo el «Nenuco mulato», y en el 2004 ya sacó la colección de cinco muñecas de moda «Jaggets», «todas muy diferentes y multirraciales», ya que esta pandilla está formada por una rubia, castaña, pelirroja, negra y asiática.
Para la asesora de la Fundación Crecer Jugando Inmaculada Marín, los juguetes son un reflejo social «tanto por los avances tecnológicos que incorporan como por los valores morales que transmiten». Ha estimado que el aumento de estas muñecas multiculturales es «una buena noticia» que beneficia a los nuevos niños españoles».