Cosas de aquí | El espíritu de los sotos leoneses
Resucitó «la Negrilla»
La escultura de Amancio González, que se convirtió en un emblema para los leoneses, ha renacido, reencarnándose en bronce, y ya ocupa su lugar en la plaza de Santo Domingo

El alcalde; el presidente de Renfe, José Salgueiro, el escultor Amancio González y la concejala de C
La «Nueva Negrilla», o la «Negrilla resucitada», como algunos han llamado a la última escultura de Amancio González, ha llegado felizmente a su ubicación en la céntrica plaza de Santo Domingo. Una enorme tela de color morado la cubrió durante buena parte de la mañana de ayer hasta el que el presidente de Renfe, José Salgueiro; el alcalde de León, Francisco Fernández; y la concejala de Cultura, Evelia Fernández, la descubrieron mientras caían unos ligeros copos de nieve.
La nueva estatua, fundida en bronce, viene a ocupar el lugar que dejara la
debido a un accidente automovilístico que la destruyó. «Un accidente -"dijo Evelia Fernández-" que, teniendo en cuenta que el conductor de vehículo está perfectamente, podríamos calificar de afortunado, pues ha permitido que un viejo deseo de muchos leoneses se vea satisfecho: por fin la estatua de Amancio ha podido ser fundida en bronce para pasar a la posteridad en este lugar que ya es suyo por derecho propio».
El alcalde de la ciudad se mostró también muy satisfecho con el regreso «de este emblema leonés». «Un emblema que tiene esta categoría porque los ciudadanos de León así lo han querido», según dijo. Además, agradeció a Renfe su colaboración, «sin la cual habría sido imposible su realización». José Salgueiro resaltó, por su parte, que Renfe, dentro de su programa de responsabilidad social, tiene un área dedicada a la cultura y «entendimos -"aseguró-" que esta escultura era algo en lo que debíamos colaborar, de lo cual nos sentimos muy satisfechos».
Y, por fin, el artista, emocionado, comentó: «Éste es un momento grande para mí. Se cumplen dos grandes ilusiones, una la presentación en público de esta escultura, que es una de las más representativas de mi obra, y que ayudará a hacer una lectura mejor de todo mi trabajo. Y otra, que haya sido Renfe, empresa en la que trabajé diecisiete años, quien se haya volcado con este proyecto, con lo que queda sellado para siempre mi espíritu ferroviario».
Aseguró el artista que su nueva escultura no es una copia de la anterior, sino una reinterpretación. «La otra -"dijo-" estaba destinada a recordar un árbol, el negrillo, que prácticamente había desaparecido de León. Esta quiere representar el resurgimiento, el renacer. Con ella pretendo lanzar un mensaje de esperanza. He puesto en esta escultura todo mi cariño y espero que los leoneses la quieran tanto como a la otra». La
, con su cita a la esperanza, ha cambiado de posición, antes miraba al sur y ahora sus ojos buscan el norte, con lo que ofrecerá una mejor visión para los viandantes.