Gente de aquí y de allá | Los ecos de la minería en La Pola de Gordón
De lo explotado a lo venerado
La Junta inicia trámites para declarar BIC al Pozo de Ibarra

El característico castillete de la mina es del siglo XIX.
La Junta de Castilla y León ha iniciado el expediente para la declaración del Conjunto Industrial del Pozo de Ibarra, ubicado en Pola de Gordón, como Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Etnológico. La iniciación de este procedimiento supone la aplicación inmediata y provisional del régimen de protección previsto para los bienes ya declarados en la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León del 2002.
La declaración de los bienes como Conjunto Etnológico reconoce el valor singular de un paraje transformado por la acción humana, así como de los conjuntos de inmuebles vinculados a formas de vida tradicional.
Con esta incoación, la Junta da un paso más en la tarea de recuperación de este magnífico bien cultural, y contribuye a acercar a la sociedad la riqueza de un legado patrimonial que cuenta con un valor y una trascendencia social e histórica destacables.
Las explotaciones conocidas como Grupo Ciñera o Pozo Ibarra muestran la cultura y las formas de vida de un pueblo cuya actividad ha generado una transformación importante en la fisionomía del lugar. El Pozo se inauguró en noviembre de 1930.
Obra maestra de la ingeniería. Esta construcción no es sólo una obra maestra de la ingeniería, sino que además se configura como un excelente testimonio de una época marcada por la revolución social, económica, tecnológica y urbana. Se trata de un magnífico bien patrimonial que evidencia la dimensión de los cambios históricos que tuvieron lugar en la España de mediados del siglo XIX y que transformaron una economía medieval en una economía de mercado y una sociedad estamental, en una sociedad proletaria.
Del conjunto de edificios que componen el complejo, destaca por su singularidad y representatividad tipológica el castillete y ascensor de bajada a la mina, en uso hasta 14 años, formado por una estructura de hierro que se enmarca en la tradición de las estructuras metálicas roblonadas de finales del XIX. Su construcción supuso la transformación de la minería de montaña en una minería de pozos verticales.
Además del castillete, tanto el Pozo de Ibarra como el resto de edificaciones, oficinas, vestuario de mineros, etc., que forman parte del Conjunto Industrial, constituyen un ejemplo singular y relevante de alto valor patrimonial, tanto por su significado testimonial, como por su singularidad arquitectónica, su autenticidad e integridad.
Todo el conjunto conforma una magnífica muestra de la actividad industrial extractiva del carbón en pozo y galería, que ha llegado hasta nuestros días manteniendo todos sus componentes materiales y funcionales, además de su articulación perfectamente conservada.