Cosas de aquí | Historia oculta bajo los pies
Pisando losa milenaria
Un camino rural situado entre La Bañeza y Palacios de la Valduerna esconde un desconocido puente de posible factura romana

Uno de los arcos-puente de este tramo de calzada.
Lo conocen como Camino del Espinadal y en la actualidad únicamente lo utilizan algunos agricultores para acceder a las diversas fincas de la zona y también los paseantes comarcanos que esta época aprovechan, además, para hacer buen acopio de moras. Está entre La Bañeza y Palacios de la Valduerna, en el término municipal de esta última población, y debajo de su nada sospechoso firme de tierra se esconde una pequeña sorpresa casi completamente oculta por la impenetrable maleza.
Se trata, a primera vista, de un tramo de calzada que, para sortear un terreno encharcado y surcado de regatos, presenta una serie de arcos de medio punto de una más que probable traza romana, a decir de los expertos consultados. Un vecino de Puente de Órbigo natural del valle del Tuerto es el responsable de este «descubrimiento» que no parece estar consignado en ninguna guía ni catálogo. Algunos vecinos preguntados desconocían, asimismo, su existencia. Lo curioso es que los arcos están elaborados con una piedra grisácea traída de zonas vecinas, y que todo el camino está sustentado por ella, difuminándose poco a poco por el Este en dirección a Santa Colomba de la Vega, y por el Oeste, desapareciendo bajo la N-VI. El aspecto, por lo tanto, es más bien de un tramo de calzada, pues en ambas direcciones se encuentran grandes piedras y losas de ese mismo tipo.
Los arcos-puente que sustentan esta posible calzada son muy similares, por no decir idénticos, a un pequeño puente ubicado en las cercanías de Valderas y de probada factura romana. Por el momento, ninguno de ellos está correctamente indicado para su visita.